lunes, 20 de diciembre de 2010

Partida

Estoy sentado, en mi casa, en mi sala, escribiendo algo para este pequeñísimo diario que comparto con los que quieren acercarse. Estoy escuchando "Paint in black" e instantáneamente me recorre esta sensación de guerra, siento que todo el año que está a punto de terminar ha sido algo así, una guerra. Contra mi mismo, contra los que me quieren, contra mis defectos, contra mis virtudes, contra los que me destestan, es decir, todo el año me la he pasado así, en tensión, con una suerte de espada de Damocles en la cabeza y siempre lista para caer sin misericordia. Revivo ciertas escenas de este año que se va y la verdad la tira de imágenes empieza desde diciembre del año pasado cuando me embarqué en un avión en contra de mi voluntad pero voluntariamente...ah te explico, yo no quería irme, sabía que era probable que el viaje sea un fiasco, o sea en su propósito. Me fui para intentar trabajar, ganar el dinero que no iba a ganar acá y empezar a caminar en una suerte de aventura de a dos. Me fui sin querer irme pero con la convicción de que era lo correcto, que era la única forma, que de no hacerlo perdería algo muy preciado y a las finales pues...viajé, me fui, pasé año nuevo con otra gente, con otros rostros y todos me miraban como amigo pero yo me sentía siempre un extranjero. Conocí la bondad de aquellos que me recibieron como a un hijo, velaron por mi, me abrazaron y me dieron su mano. Conocí también lo que es estar lejos de casa y que encima tu raza hable a tus espaldas. A veces he escuchado en otro país que el peor enemigo de un extranjero es un peruano y que el peor enemigo de un peruano es otro peruano...no se que de cierto tiene eso pero que jodidos que podemos ser a veces eh...

Conocí como te dije, esa bondad y esa malicia. Aún ahora hablo con mi "extended family" y me encanta escuchar ese acento cubano diciendo "hoooola mijo", es lo máximo, en verdad en todos mis viajes, siempre en algún momento he conocido a alguien que nada tiene que ver con mi nacionalidad y que sin embargo me ha tratado como a un hermano. Creo que estoy bendecido.

Empecemos pues desde esa escena, el viaje terminó y el balance fue en rojo, volví con menos de lo que viajé, aunque menos peso y más salud...eso creo que lo tomaré como un punto a favor. Al regresar a pesar de que las cosas no iba como deseaba intenté compensarlo con otras cosas, pensando en que al menos la actitud haría la diferencia. Entre el inicio del espejismo del externado y los acontecimientos personales la verdad me iba agotando. Peleas, discusiones, rupturas, reconciliaciones, cada vez mi paciencia se hacía más pequeña, más delgada y el hastío empezó a volverse un sabor conocido.

Mi sobrino crecía, mejoraba en casi todos los aspectos, dialogaba más, entendía más, conocía más...espero que nunca dejé de correr hacia mi cuando me vea llegar "tiiiiiiooooo llegaste", corre y corre sonriendo, salta y a veces lo agarro en el aire para levantarlo y abrazarlo con toda la ternura que un padre que no es padre puede dar, lo abrazo con toda la fuerza de mi alma y pienso "así es como hubiera sido", no puedo evitar esa melancolía que acompaña su sonrisa en cada momento que me mira, creo que nunca la voy a poder evitar.

Mi hermano cada vez más hombre, cada vez más joven, cada vez más pelucón, dice "oe, a ti nadie te dijo nada cuando te dejaste crecer el pelo hasta los hombros", me muerdo la lengua y le responde "es que yo no tenía un hermano mayor pues imbeeeeeshil" dice que hoy lunes 20 de diciembre se ha cortado el cabello, vamos a ver si no lo han dejado como un emo, ójala que no sino accidentalmente un chicle va a visitarlo en la oscuridad de la noche. No se cuantos de uds se lleven bien con sus hermanos menores, la verdad a pesar de los 10 años de diferencia que nos llevamos, no hemos tenido esa "brecha generacional" de la que a veces he escuchado, ahora que no se si es porque él es muy maduro o porque yo soy un inmaduro, prefiero creer que es porque simplemente nos llevamos bien, no analicemos las cosas. Él nació y fue toda una experiencia, tener nuevamente un bebé en casa, el dormía en mi pecho, yo lo cargaba, mi madre dice que no recuerda que yo le haya cambiado pañales pero claro que lo hice, a la antigua, con la tetra, la gasa y el pañal con bordes rojos. Ahora el miserable tiene flaca, se queda a dormir fuera de la casa, a veces se pone sabroso. Me parece que no recuerda que también soy su padrino de primera comunión, fue linda esa fecha, recuerdo que quien estaba a mi lado ha sido creo lo más puro que he tenido en ese aspecto. Siempre había pensado que de haber tenido un hijo, el sentimiento hubiese sido el que tengo por mi hermano, la verdad me equivoqué. Al nacer mi sobrino, al sostenerlo, al levantarme en la madrugada para hacerlo dormir mientras lo mecía, al bailar por espacio de hasta una hora para que concilie el sueño y sudar como un esclavo, al escucharlo reír, al dormir en mi pecho...sentí lo que un padre sin ser padre debe sentir. Mi hermano y mi sobrino creo que suman el cariño que como padre podría sentir. 

Mi padre siempre intentando aconsejarme y yo resistiéndome, a veces siendo más frío que yo al plantearme las posibilidades que me esperarían de continuar por cierto camino, posibilidades que ya yo había tomado en cuenta pero ante las cuales siempre creí que la fortaleza de un cariño era lo suficiente. Supongo que por algo dicen "más sabe el diablo por viejo que por diablo", al final tuvo razón. Estuvo allí para poner su mano en mi hombro e intentar comerse mi dolor pero lo logré, pude sobrevivir y repararme en menos tiempo y ahora estoy cerrando el año con una ansiedad por quemar lo que resta de este mes con el deseo de un 2011 lleno de experiencias deliciosas y solo mías. Mi padre, como todos los años de mi vida, ha sido un totém, al cual puedo mirar sin que se de cuenta para poder sacar fuerzas de mi propio dolor.

Mi madre siempre intentando protegerme y yo resistiéndome, a veces más sentimental que yo siempre me dijo "cuando hay amor todo se puede", creo que es cierto solo en un 50%, porque para que algo camine se necesitan dos, sino caballero nomás. Creo que ella fue la que más sufrió, solo Dios sabe como puede sufrir el corazón de una madre, por ello es que también intenté comerme mi dolor lo más silencioso que pude. Ella siempre renegando, con el desorden, nosotros a decir verdad, colaborando con ello...es decir con que reniegue. Creo que este año eso va a cambiar. Hay algo que me preocupa espantosamente pero que aún necesito asimilar. Mi madre, como todos los años de mi vida ha sido un escudo y una lanza, no se que haríamos sin ella, creo que sin ella, el castillo cae sin duda alguna.

Mi hermana a veces con un carácter tremendo, con una disposición furiosa para defenderse pero a veces sin el lente adecuado para saber hacia donde dirigirla, es creo la más celosa de la familia y en consecuencia la más impaciente, deseo para ella que este año que viene pueda deshacerse de sus cadenas, de sus grilletes y logre empujar con toda esa fuerza contenida el vagón de su familia y ser como mi madre, la artífice de lo bueno que sucede en el hogar. La gordita la tiene clara pero creo que no se anima a dar el primer paso, no te preocupes meñique, avanza nomás.

Yo, este año ha sido un año tremebundamente fuerte, he tenido que lidiar con desplantes, con apuros, con dolor, con alegrías, con tristezas, con éxitos, con fracasos, con decepciones, con sorpresas y con apariciones.
Yo, he tenido que lidiar con fantasmas de navidades pasadas, de recuerdos lejanos y memorias nostálgicas.


Se me ocurrió sacar esa agenda escocesa, esa forrada en tela de cuadritos, verdes, rojos, con líneas delgadas, parece pues una faldita escocesa. Vi las fotos, vi las cartas y contrario a otros años, no sentí tristeza, sentí paz, una alegría inmensa de haber podido vivir algo tan mágico hace ya casi 12 años, algo que me ha servido de termómetro para saber lo que es la felicidad y saber que tan irrepetible puede ser a veces. Este año he podido evolucionar hacia alguien más firme para caminar, más tranquilo para saborear el dolor y más sereno para tolerar los fracasos y levantarme lo más rápido que puedo. Porque te cuento que no tengo tiempo, contrario a lo que piensas, no tengo tiempo. no tengo tiempo para desperdiciar en aquello que no importa, necesito correr, saltar, sentir que el corazón está a punto de reventar mi pecho de lo rápido que corro y correr con más fuerza aún. Necesito poner en cada paso todo el peso de la responsabilidad y las ilusiones que recaen sobre mi, poner el peso de la vida de aquellos de quienes desciendo para poder prolongar este puente que me toca a mi seguir construyendo. Necesito estar al filo del acantilado y saltar, volar, sentir la emoción de lo que hago y no dejar que se apague, no cansarme, no desfallecer. 


La tira de imágenes es muy larga, han habido buenas escenas y muy malas también, así como me han apoyado yo he intentado dar mi apoyo, ofrecer mis brazos para quien necesite descansar. Recuerdo haber abrazado a alguien en plena Av. Arenales y sentir que se deshacía en llanto, en lágrimas tan amargas que casi lloré de la rabia porque lo peor que puede hacer la gente mala es hacer dudar de lo bueno que son a la gente buena, lo se porque a mi también me ha pasado.



Este ha sido un mal año, porque tuve que soltar la rienda, se me acabó la fuerza de mi mano izquierda y la solté y no ha sido sino hasta este último mes en el que he logrado sujetar de nuevo esa rienda y he decidido sujetarla no importando lo mucho que sangren mis manos, voy a dominar la bestia que está del otro lado.

Estoy en el punto de partida, ansioso por escuchar el disparo.

Estoy en el punto de partida y puedo ver que la llegada está lejos pero voy a correr sin detenerme, sin vacilar, voy a volverme luz si es necesario.

Estoy aquí apretando los dientes y con los puños listos....

¡Aprieta los dientes, cierra tus puños y golpea, golpea con fuerza, no bajes los brazos, no dejes de golpear hasta que escuches la campana, hasta que sepas que has ganado, hasta que tu vida te abandone, deja tu vida en cada golpe, respira hondo y pase lo que pase, golpea, sigue golpeando!

lunes, 6 de diciembre de 2010

Piensa mal y acertarás

Empecé nuevamente, es decir, regresé, volví, retorné y todo aquello que pueda decirse para indicar que me encontraba otra vez en donde estuve antes hace poco más de un mes atrás. Entré nuevamente a ese pabellón en donde las moscas vuelan descaradamente a pesar de la ventilación, a pesar del agua, a pesar de la limpieza, un poco más y vamos a colgar esas bolsitas transparentes con agua a ver si con eso la invasión cesa. Creo que esa es una de las cosas que me desagradan de este pabellón en particular. La primera vez que puse un pie en el, eso fue lo primero que vi, lo primero que noté, lo primero que recordaría luego cuando trajese a mi mente mis días en este sitio. En fin, supongo que no tiene mucho caso hablar de ello pero te contaré que una vez mi estimada amiga pasó hablando por el pasillo del pabellón y tuvo que cerrar la boca (al fin) intempestivamente porque pudo sentir que una mosca entró y salió de esa cavidad oral, las arcadas no se hicieron esperar y creo que poco faltó para que coja el alcohol yodado de la mesita de curaciones para asegurar la desinfección.


Bueno, con respecto a ahora, en realidad fue gracioso volver, soy el único que está allí de apoyo, no se si el resto está en otro servicio u otro pabellón o simplemente no van, la verdad no me interesa, como siempre he dicho a lo largo del año, cada quien sabe lo que hace. Hay "casitos" interesantes, hay "casitos" bien bonitos, esa es una de las cosas que es una contradicción en este andar, mientras más raro, mientras peor sea el pronóstico, mientras más signos, mientras más síntomas, mientras más mal pues más lindo es, esta es una de esas pocas ocasiones en las que mal es sinónimo de bonito. A veces no lo entiendo, aunque en realidad lo entiendo porque en para propósitos académicos es cierto que mientras más florido es el cuadro pues mejor para realizar la discusión clínica pero no acepto esa contradicción, aunque no interesa si lo acepto o no, no interesa si hay un porque o no, simplemente así es (lo cual es una de las cosas que tanto te agrada ¿no?, es decir el hecho que solo tengas que aceptar algo sin explicaciones).


¿Sabes lo que es un sarcoma?, ¿un osteosarcoma?,....¿no?, bueno te explico en términos simples, Sarcoma = MALO, Osteosarcoma = MÁS MALO!.


Aquí empieza todo.


Pedrito tiene 11 años, le encantan las historietas y por la cantidad de ellas que reposan sobre su cama en este pabellón, se nota que ha aprovechado las veces que cierto diario local las ha sacado con su tiraje habitual para promocionar su lectura. Tiene 11 años y no puede levantarse para salir corriendo mientras imagina ser alguno de esos personajes de historieta que tanto le encantan. 
Hace aproximadamente 3 semanas empezó con un ligero dolor en la rodilla derecha, luego con un poco más de detalle al momento de hacer la entrevista se acuerda que el dolor no empezó en la rodilla sino unos centímetros más arriba, a la altura del muslo. Con el paso de los días el dolor se hizo más intenso y se dio cuenta que en esos centímetros más arriba había un ligero aumento de volumen, un poco de calor y algo de rubor, entonces tenemos los componentes de la tétrada de Celso. 
Verás, cuando tenemos este cuadro por lo general pensamos: "Ah! infeción..." . De veras que es lo más común, esto puede deberse a varios motivos pero lo que es un requisito indispensable para poder pensar en que un cuadro infeccioso esté atacando, es, una puerta de entrada. Necesitamos identificar alguna lesión en la piel, porque la piel mi estimado es también una barrera de protección y si se daña, al igual que cualquier castillo, nos encontraremos vulnerables a cualquier asedio. Sin embargo, no había puerta de entrada, se empezó con antibióticos orientados a la sospecha y a pesar que hubo una ligerísima mejoría, esta no era la esperada. 


"En medicina tienes que recordar siempre que: PIENSA MAL Y ACERTARÁS", esa  frase que aprendí de una residente muy linda hace algunos años atrás y cuyo nombre por razones ajenas a mi no puedo mencionar y así fue que con horror otra idea empezó a rondar a la cama 8 de este pabellón, 


Piensa mal y acertarás ¿no?, empezamos a pensar mal y ya desde que llegó al servicio había una biopsia esperando y la angustia que la acompañaba era muy grande.


A veces uno ve lo que quiere ver, a veces por eso no es adecuado que alguien cercano se ocupe de la salud de alguien cercano.


Un excelente doctor, conocido de la familia de Pedrito, es lo que decimos..."un maestro, un master, un sensei, un Roshi" es decir, lo máximo. Sentenció muy claramente luego de revisar de manera profunda, pausada y extensa las placas tanto radiográficas como de tomografía: "esto es claramente una osteomielitis".


Todos respiramos tranquilos, la madre de Pedrito recuperó el color, un cambio en el humor de los internos y los médicos asistentes fue notorio y el resto del día transcurrió con mucha mayor ligereza.


-Doctor! doctor!...dígame que hago doctor...!!!!
La madre de Pedrito estaba con el celular en la oreja, con los ojos rojo y el rostro empapado en lágrimas...
-Señora ¿qué sucede?- la verdad que la sorpresa y espanto por el cuadro iban a partes iguales.
-¡Es osteosarcoma doctor, osteosarcoma!


¿Recuerdas lo que te escribí hace un rato arriba?, bueno, no quiero entrar en muchos detalles pero cuando escuchas "sarcoma" , todo panorama se vuelve más sombrío, cuando escuchamos sarcoma por lo general siempre decimos bajito entre nosotros "puta madre". Así que ya sacarás tu línea y entenderás que muy malo es.


El esposo estaba al otro lado del teléfono, diciéndole el resultado de la biopsia. A las pocas horas lo vimos afuera del pabellón, sentado en el suelo, en una esquina oculto entre algunas camillas, con las rodillas en el pecho y los brazos rodeándolas, moviéndose de atrás hacia adelante, bañado en llanto mientras decía "¿y ahora qué hacemos...y ahora qué hacemos?". 


Oncología vino a responder la interconsulta, lo primero que dijo el doctor fue: "nosotros ya sabíamos que eso era, la verdad queríamos que fuese otra cosa pero ya teníamos la sospecha de ese diagnóstico". La discusión clínica fue de lo más interesante, fue muy académica, las posturas fueron muy bien fundamentadas pero no pude aprender tanto como en otras ocasiones, a cada momento venía la imagen del padre totalmente quebrado en el piso, intentando recoger sus propios pedazos antes de entrar a ver a su hijo. Recordaba el rostro de la madre totalmente desencajado como si le hubiesen abierto el pecho y expuesto su corazón. Incluso durante la discusión me atreví a intervenir, me atreví a proponer un plan, me atreví y la verdad creo que me atreví sin convicción porque fue tan avasalladora la fuerza de sus argumentos que cuando me atreví me sentí como un solo soldado frente a un ejercito. Esto fue lo que dije:


-Yo se que hay una opción diferente a la que están proponiendo doctores, la verdad no se que tan factible sea pero la menciono, en algunos casos se que se extrae el área ósea afectada, se le da ciclos de radiación y se reinserta para luego complementar con quimioterapia y sesiones de radiación posteriores.- Terminé de hablar y creo que lo dije tan rápido que se notó mi nerviosismo, mi ansiedad, mi miedo.


-Claro, es cierto, eso se hace, es más lo podríamos hacer pero lamentablemente no hay estudios que demuestren que sea más efectivo que lo que estamos proponiendo, es más, en este caso el pronóstico es malo, malísimo, aún llevando a cabe nuestro plan, la sobrevida es bien baja- Me miró creo que con compasión, creo que me miró con piedad porque sabía la razón por la que me había atrevido a siquiera hablar a un nivel que estaba muy por encima del mío, así que solo me dio una sonrisa muy cortés y yo solo la acepté asintiendo con la cabeza, sabiéndome entendido.


¿El plan?


El plan consistía en amputar la pierna de Pedrito, desde la cadera.


Pedrito tiene 11 años, le encantan las historietas, es un chico con una mirada linda, que enternece, no se si sospecha lo que le está pasando pero con cada día que pasaba las ganas de estar solo en la cama iban disminuyendo, siempre estaba ansioso de que alguien esté a su lado, casi siempre era su mamá pero cuando esta tenía que salir, pues nos miraba a nosotros y nosotros a veces le hacíamos compañía. Era el único niño del pabellón.


El plan iba a dejarlo mutilado y este tipo de cáncer con tan mal pronóstico era capaz de regresar a seguir mutilándolo, hasta que ya no haya más que entregarle.


Se fue a otro hospital, he quedado en buscarlo, en ir a verlo, a veces cuando me acuerdo de él una opresión en mi pecho se hace presente y la imagen del rostro de Pedrito se confunde con la de mi sobrino, es entonces cuando abro los ojos a medianoche, me persigno y solo recito "Líbranos de todo mal...Amén".

miércoles, 27 de octubre de 2010

Sinfonía

  Aún cuando quiero recordar el momento exacto en el que te hablé, no lo puedo hacer, siento un poco de remordimiento al no poder traer a mi mente ese primer momento. Me resulta extraño porque ahora que estás delante de mi a unos pasos, intento forzar mi memoria y eso ha hecho que me retrase otros algunos pasos. Lo que sí puedo recordar es que a pesar de lo poco que dijimos dentro de esas cuatro paredes, fue mucho lo que pude deducir, tanto por tu forma de hablar como por las gesticulaciones tan diversas que hacías. Era gracioso escucharte hablar con tanto ánimo sobre cosas tan pequeñas como el plan académico de cada una de nuestras casas de estudio. En ese momento hiciste algo que me obligó a invocar esa muralla que no había usado en algún tiempo, sonreíste. En ese mismo momento opté por el silencio. Al siguiente momento hiciste algo que me obligó a reforzar esa muralla instantánea, volviste a sonreír.

  Los meses pasaron y mi silencio se hizo palpable (al menos eso me confesaste ese sábado), era parte de mi plan maestro para no correr ningún riesgo, para lograr mantener el centro de mi pequeño mundo.

  Sin embargo (siempre hay un pero o en este caso un sin embargo) las cosas no resultaron como esperaba, creo que los meses y las situaciones tan diversas, así como los caminos tan diferentes que recorrimos nos dejaron algo bien claro, las cosas no salen como uno espera. Y con todo eso fue que de pronto tuvimos ese otro momento en el que conversar fue tan fluido como si lo hubiésemos venido haciendo en todos estos meses de silencio, tan tranquilo, tan repentino, tan espontáneo, tan loco (no te sientas aludida).

  Ahora caminas unos pasos delante de mi y volteas a preguntarme si sucede algo.

  Entonces veo lo que sucede, llevas una pequeña espina, no la ves, la sientes y la tocas intentando forzar la salida, no te das cuenta que mientras más la toques más se hunde en tu pecho, no te das cuenta que a pesar que sonríes llevas una lágrima en tu rostro. Esa espina saldrá sola, tu sonrisa volverá a estar limpia y esa lágrima solo será un recuerdo, solo dale tiempo. Mientras tanto solo camina, caminemos, quien sabe a lo mejor algo emocionante nos espere al cruzar la puerta norte. Mientras tanto te seguiré diciendo que llevas en tu sonrisa un poder muy grande, que llevas en tus manos un río de agua clara y en tu mirada una Luz tan intensa que me obligas a apartar mis ojos de los tuyos. Mientras tanto seguiré intentando explicarte el misterio que envuelven las notas tan diversas de tu ser, mientras tanto seguiré intentando entender el secreto del sonido de tu risa, mientras tanto seguiré solo caminando, solo caminando.

  Así entonces, cuando esa espina abandone tu pecho las calles que aún sufren la ausencia de la plenitud de tu alegría volverán a danzar con tu andar, los pequeños detalles de aquellas palabras sin decir se volverán tan claros como el cristal y la Luz de tu mirada espantará las sombras.

  Aún esperas la respuesta a tu pregunta sobre si sucede algo.

  Entonces con toda la esperanza y fe que tengo en tu ser, en esa partitura tan diversa y enrevesada, llena de notas extrañas y maravillosas, con toda la esperanza y fe que tengo en tu sinfonía solo puedo atinar a responder con un abrazo temeroso:

-No, no pasa nada, vas a estar bien, vas a ver.

  Das media vuelta y sigues hablándome sin reparar en que en esos pocos segundos, en esos algunos pasos que llevo de retraso me he dado cuenta que eres tan desesperante como dulce y que solo espero que puedas darte cuenta que ya no hay murallas y pronto logres devolverme esa sonrisa que me regalaste sin yo pedírtelo para que la orquesta de tu corazón ofrezca su más pura melodía.

  Vas a estar bien, vas a ver.

sábado, 2 de octubre de 2010

Amén

De pie, cansado y lleno de heridas estaba temblando. Sus piernas apenas lo podían sostener, su respiración rápida también se estaba volviendo pesada pero no podía saber si era a causa de la herida abierta en su pecho o en su espalda, el dolor era espantoso, todo su cuerpo era una masa de dolor que lo recorría entero pero por pulsos. Así, con la poca vida que restaba en su ser dio un paso hacia adelante. Así, con la poca esperanza de una vida futura abrió los ojos tanto como pudo, como queriendo llenar todo su cuerpo de luz. Dio un paso y luego otro.
La tierra bajo sus pies parecía temblar, a cada paso sentía que se le iba la vida con cada gota de sangre que dejaba en cada pisada, no había manera de saber cuanto más podría seguir avanzando. Así, sin tener certeza alguna solo hizo lo que mejor sabía hacer, seguir hacia adelante. El número de batallas ya no era algo que podía recordar, los golpes recibidos y las heridas profundas que llevaba consigo solo se igualaba en cantidad al número de cicatrices que adornaban su cuerpo entero. Nunca había retrocedido, nunca dudó de que saldría vivo y ahora sin embargo se sentía morir como nunca antes.
Cayó sobre sus rodillas e intentó ponerse de pie, se apoyó en la espada que aún empuñaba en su mano izquierda, se dio cuenta que nunca la soltó, aún cuando todo parecía perdido su puño no se dio por vencido y siguió agitando el acero sin miedo. Tomó un momento para reunir fuerzas y respiró de manera profunda y prolongada, quería llenar sus pulmones de aire para contar con la fuerza suficiente que levantar su estropeado cuerpo demandaría. Aún sangrando logró incorporarse y el dolor desapareció, sabía que esto no podía ser una buena señal, su cuerpo ahora se estaba encargando de llevarlo más allá del límite pero ¿cuánto tiempo más podría soportar?, ¿cuánto tiempo más quedaba hasta perder la conciencia?. Sin saberlo siguió avanzando y el aire fresco de la tarde lo acarició suavemente. Entonces el aire se volvió dulce, la tierra bajo sus pies dejó de temblar y sonrió.
"¿Cuánto tiempo me queda?...no lo se, he sobrevivido pero no se por cuanto más podré seguir con vida, no quiero cerrar los ojos y sentir que aún no he cumplido, necesito seguir...¡Sigue...Vamos!...piensa ligero, camina con fuerza, aprieta los dientes y ¡Vamos!".

Llegó a un pequeño arroyo, bebió toda el agua que pudo y le supo tan dulce que lloró de la emoción, se dejó caer y el agua fue lavando la sangre ya endurecida que cubría su cuerpo. Se sentía flotar en una masa de caricias frescas y dulces, de pronto volvió, lo golpeó con más fuerza que antes y dio un grito desgarrador, el dolor había vuelto..."buena señal" se dijo así mismo y escogió quedarse un momento más mientras el agua hacia su trabajo. De su pequeña bolsa de cuero sacó otra pequeña bolsa, gastada y roída parecía tan poca cosa que el contenido no le hubiese importado a nadie que juzgase por la apariencia. Abrió la pequeña bolsa y sacó un pequeño cilindro de marfil, lo abrió y dejó entrar una pequeña cantidad de agua, mezcló el contenido y lo bebió en un solo tiro. El sabor amargo y ácido de la mezcla lo llevó al borde del vómito, sus heridas empezaron a doler de manera continua y creciente pero no se dejó caer en la inconsciencia, sabía que de cerrar los ojos lo más probable era que no los volviese a abrir. Pasaron dos horas y su agonía terminó, las heridas dejaron de sangrar y el dolor era ya un olvido, se puso de pie nuevamente y empezó a caminar hacia el norte, sabía que tarde o temprano tendría que cruzar la enorme puerta de la frontera, aunque ello significase pelear una vez más, quizás por última vez.

Acercarse a la puerta norte no fue tarea fácil, tuvo que caminar varios días y cazar sin ser visto, al mismo tiempo las noches empezaron a volverse heladas y no podía arriesgarse a mantener encendida una fogata por temor a ser descubierto ya que aún no estaba en condiciones para pelear. Lo que hacía era encender la fogata desde que el sol pasaba el mediodía y dejaba unas piedras grandes en el fuego para luego salir a cazar. Al regresar con alguna liebre o pato silvestre lo limpiaba con rapidez y empezaba a cocinar. Apenas el sol empezaba a ponerse apagaba el fuego y con mucho cuidado retiraba esas grandes piedras, las colocaba formando un rectángulo para cubrirlo con hojas verdes y pieles, así mantenía el calor y al llegar la noche dormía sobre ellas y se cubría para poder soportar las bajas temperaturas. Se levantaba antes del amanecer para seguir su viaje aprovechando la niebla y así logró llegar a la puerta norte.

Ahora con su cuerpo totalmente recuperado, sentía confianza en poder cruzar la puerta peleando pero no tenía la certeza de que esperar una vez que la cruce, sentía una extraña ansiedad, sabía que cruzarla era la única opción que le quedaba para ser libre, necesitaba alejarse de esta tierra y dejar atrás sus fantasmas, sus heridas y su recuerdo.

Llegó a la puerta y hubiese querido equivocarse pero siempre estuvo en lo correcto, no sería capaz de cruzar fácilmente. Por lo menos 30 siluetas oscuras lo esperaban ansiosas de abrirle heridas, nuevas y viejas.

"¡¿Quieren mi carne?!....aquí la tienen, ¡¿quieren mi sangre?!, bébanla, pero no se engañen que solo unos pocos de ustedes podrán vivir para lograrlo pero ninguno vivirá lo suficiente para detenerme!

De pronto una voz de mujer es escuchó a lo lejos, las siluetas abrieron paso y la dueña de la voz se puso al frente.

¡Regresa, no podrás cruzar esta puerta, tan solo vuelve y olvídate de cruzar que bien sabes que no podrás!

Sintió un delgada hoja de metal atravesando su pecho dejando un vacío en su carne, conocía esa voz, sabía de quien era y su mano izquierda buscó rápidamente la cicatriz en su pecho que parecía estaba a punto de volverse a abrir, esa misma voz le había abierto el pecho una vez. A pesar de todas sus batallas, de todas sus cicatrices y la rudeza de su ser, sintió miedo pero presionando su cicatriz con la mano izquierda buscó coraje y empezó a caminar con dirección a la puerta.

"Lo siento pero esta vez no seré yo quien termine con el pecho abierto"

Al final del día, al pie de la puerta, el suelo estaba teñido de rojo, los cuerpos apilados uno sobre otro solo servían para ilustrar lo cruenta de la batalla, se escuchaban algunos gemidos de dolor pero él finalmente estaba a punto de cruzar la puerta. Ella estaba al otro lado, esperando para darle el golpe final, solo uno bastaría para acabarlo. Él era consciente de que no tendría la fuerza suficiente para soportarlo, tampoco podría esquivarlo, estaba agotado, solo quería cruzar  y ser libre, no importaba como pero necesitaba cruzar, era algo que se había prometido así mismo.
En pocos instantes ya estaban cerca el uno del otro y ella tomó impulso, llevaba su mano izquierda con los dedos estirados por completo y apretados como simulando una cuchilla, aceleró de manera increíble y él supo en ese instante que hacer. Desenvaino a la velocidad del pensamiento y el choque solo ocasionó un sonido seco.

En el último segundo supo que hacer, soltó su espada y abrió los brazos la miro a los ojos y sonrió.

Ella tenía la mano izquierda dentro de su pecho, exactamente donde estaba la cicatriz que antes ya le había dejado como recuerdo, sus dedos habían destrozado piel, músculos y huesos llegando hasta el corazón que aún latía débilmente. Él la abrazó y le murmuró algo al oído, ella abrió los ojos como espantada y gruesas lágrimas empezaron a caer, sacó su mano y él se desplomó en el acto.
-¿Por qué?, ya habías visto mi movimiento antes, ¿por qué no lo esquivaste?, tenías la ventaja...¿por qué?
-Este reino que una vez fue nuestro, ya no es mío, no puedo seguir aquí, desde el día en que me dejaste esta cicatriz lo entendí, necesito dejarlo atrás, necesito cruzar la puerta norte- empezó a toser y la sangre en su boca empezó a ahogarlo- ayúdame a cruzar...

Ella lo ayudó a incorporarse y lo ayudó a cruzar.

-Se que no puedes venir conmigo, tienes tus propios demonios con los que lidiar pero cuando estés lista, yo estaré esperando.

Se llevó la mano al pecho y la empapó en su propia sangre, la miró y dio un par de pasos hacia ella, abrió sus ropas y desnudó los pechos que tantas veces habían sido suyos, sonrió y le dejó la impresión de la silueta de su mano ensangrentada.

Ella dejó de llorar y entendió.

Él caminó libre, no se sabe por cuanto tiempo hasta que cayó en un campo lleno de manzanillas, por fin era libre, no se sabe si murió, no se sabe si ella llegó pero por fin era libre.

"Si así debe de ser...que así sea...amén"

Cerró los ojos y se sintió en paz.

jueves, 23 de septiembre de 2010

¿Por qué?

En estos días alguien me preguntó la razón por la cual escribo. La verdad no pude contestarle en ese momento, al menos no de manera satisfactoria, creo que no me lo había preguntado yo mismo, es por eso que la pregunta se quedó en mi cabeza y traté de explorarla un poco más y definitivamente me he encontrado no con una sino con varias respuestas, aún así creo que no podría responder, al menos no de manera satisfactoria.
Tal vez necesito solo desahogarme.
Tal vez necesito dejar atrás cierto peso.
Tal vez necesito caminar por otro rumbo.
Tal vez necesito un exorcismo.


Es que en serio, tú te ríes pero si te das cuenta no es tan jalado de los pelos.


A ver, por ejemplo, todos los días dependiendo de por donde te toque rondar, te encuentras con una serie de situaciones bastante duras que te llevan a pensar "podría ser yo".


Su nombre es Cristina, tiene 10 años, hace 3 meses sufrió un accidente de tránsito y como consecuencia estuvo en coma por 2 meses. Si has visto las noticias, de cualquier día de la semana ya habrás visto como es que quedan las personas luego de un accidente de tránsito, las opciones son pocas:
-Muertos
-Vivos con secuelas
-Ilesos


A ver te pregunto, ¿cuál de esas es la más frecuente?.


Volviendo a Cristina.
Luego del coma de dos meses, por fin despertó, aún necesitaba la máquina para que respire por ella, no podía comer así que todo se hacía vía endovenosa y mediante sondas.No hablaba, solo movía los ojos, paralizada en sus cuatro extremidades el pronóstico que le dieron al padre fue realmente sombrío, real pero sombrío..."Sr. su hija no va a ser capaz de volver a ser normal"...
Luego de varias semanas de terapia, de rehabilitación, de trabajo arduo y muchos gastos...al menos ha recuperado el movimiento de sus cuatro extremidades, aún no come por si sola así que hay que ver que tipo de sonda es la más adecuada para que pueda alimentarse porque NINGUNA sonda debería estar colocada por más de 4 semanas 6 a lo mucho y siendo una sonda especial.
Los padres abrigan la esperanza de que con más terapia pueda al menos comer por si sola y no necesitar de cierta operación para alimentarla directamente al estómago a través de una incisión en el abdomen, lamentablemente esto sí es factible, entonces ¿por qué lamentablemente me preguntas?, porque ese proceso va a ser largo y mientras tanto ella no recibe lo que necesita y se desnutre y el padre no quiere que le hagan el procedimiento, tiene esperanzas de que podrá comer sola y al menos tener algo de "normalidad" en su vida y el procedimiento es sencillo pero las esperanzas lo posponen y comer por si sola es algo que va a tomar tiempo y como verás es todo un círculo vicioso en el que lamentablemente no se tiene el poder de decisión y pasar por encima de la disposición del padre. 
Explicaciones, opiniones, interconsultas van y vienen pero los padres no quieren, aún tienen la esperanza..."es que doctor, a nosotros nos dijeron que ella nunca iba a mover sus piernitas o bracitos...y mírela ahora, está moviendo, come al menos una tacita de mazamorra y se han sorprendido en el hospital"...La verdad los entiendo, a veces una esperanza tan fuerte nos impide de ver las cosas con claridad, tal vez no sea esperanza sino negación pero algunas veces en esta vida, creer en algo que nadie cree o que se supone es imposible, es la única manera de lograr algo.


En realidad a veces es triste.




Mmmm, hace unos días me contó que le llegó una niña a la emergencia, estaba ya mal, lamentablemente el diagnóstico era tajante: Muerte Cerebral.  


Claudia es una niña de 12 años, hace dos días estaba tomando lonche con la familia cuando empezó a quejarse de dolor de cabeza, la verdad que no le dieron mucha importancia pero le dieron una pastilla para el dolor. Se sentó a ver televisión con un poco menos de dolor pero con una sensación de pesadez, la cabeza la sentía de plomo pero pensó era solo el sueño, entrecerraba los ojos durante los comerciales y entonces empezó a llorar, el dolor había vuelto y era mil veces peor, empezó a vomitar, no podía caminar bien y la familia entró en pánico. De un momento a otro cerró los ojos y no los volvió a abrir.


Llegaron al hospital y ese angelito ya estaba en otro plano.


¿Diagnóstico?, pues me atrevería a decir que se trató de una Hemorragia Sub Aracnoidea Espontánea, masiva, rápida y letal. 


Llegó al hospital y luego de un examen clínico adecuado, evaluación por especialistas y conjunción de criterios, llegaron a una sola conclusión, muerte cerebral.


La trasladaron a otro hospital porque no podían contar con el respirador que necesitaba. Fue entonces que él la recibió y luego los exámenes de rigor y consultar a los especialistas, no quedó nada más que confirmar el diagnóstico. Muerte Cerebral.


La familia lloraba desconsolada, la madre no entendía lo que estaba pasando..."pero doctor si ella estaba bien, hace dos días nomás que estuvo frente a la televisión y lloró del dolor, vomitó y cerró los ojos...¿por qué está pasando esto?". Entonces me contaste que tuviste que explicarles que lo más probable era que haya tenido un aneurisma y debido a ciertos factores este se haya roto originando el sangrado. Explicar que no había manera de saberlo con anticipación, que no habían hecho nada mal, que no sintieran culpa al no haberle puesto atención al dolor de cabeza. 
Entonces me seguías contando que sugeriste algo. La verdad yo no podría encontrar las palabras pero tú sí las encontraste. Explicaste que no iba a respirar por si sola, que no volvería a abrir los ojos, que su cerebro ya no podría encargarse de comandar su cuerpo entero y que la única razón por la que vivía era por la máquina que respiraba por ella. También encontraste las palabras para explicarle que su vida podría darle vida a otros, les planteaste la posibilidad de la donación, de que de alguna forma, alguien esa noche tendría la oportunidad de volver a nacer gracias a esta niña. Ahora todo dependía de la familia.
Media hora después, la madre te buscó y luego de pedir un sin número de explicaciones entendió y aceptó la sugerencia.


Esa noche alguien tendría un nuevo corazón, otros ojos podrían ver gracias a los suyos y la vida de alguien a punto de apagarse tendría una nueva oportunidad para seguir ardiendo.










Como verás camarada, las cosas a veces llegan a ser muy duras pero no te engañes, no todo es tristeza, a veces hay historias extraordinarias, historias que te llenan de alegría, no creas que todo es gris en este andar. A veces pienso que quien quiera que sea que camine a nuestro lado, tiene que lograr entender lo que nos sucede, lo que hacemos, a lo que nos comprometemos y darnos apoyo cuando sintamos que nada de lo que hacemos puede cambiar el curso de las cosas. Tiene que tener la fuerza para creer en nosotros cuando nosotros no lo hagamos y saber recibir nuestra frustración. Tal vez lo que pienso es demasiado, ¿tú crees que pido demasiado?...no lo se, he visto que es posible así que no creo que sea tan jalado de los pelos.


Ah! sobre la razón por la que escribo, pues creo que es una manera de lograr purgar este mal que a veces aqueja. A lo mejor y alguien más se siente un poco perdido y siempre es bueno saber que no somos los únicos que nos sentimos así, estar perdido solo es duro, de a dos...es menos atroz, así que bueno, creo que también hay que ser solidarios con aquellos que como nosotros sienten desánimo y cansancio.


Puede que no sean las mismas vivencias pero hay días y días y si hoy es uno de esos días...pues siempre recuerda que mañana el sol sale de nuevo y el reloj te da un nuevo comienzo.


No desesperes y ten fe, a veces cosas impensables pueden suceder, solo tienes que tener paciencia y estar listo para cuando sucedan...total, como dicen esas cosas pasan cuando suceden

lunes, 20 de septiembre de 2010

Aoki

En realidad la idea de escribir de manera libre creo que tuvo siempre algo que ver con Aoki, cuando hace ya un año me ofrecí a colaborar con traducciones de cierto manga la idea de poder ver algo publicado en la web en lo que hubiese colaborado y que fuese leído por cientos de personas me parecía muy interesante. ¿Suena un poco vanidoso?, tal vez sí, quizá en algo entre en juego esa palabrita pero siendo honestos me encantaba poder traducir para que alguien más pudiese disfrutar de algo que yo también disfrutaba, de una u otra forma era algo que unía a muchos, nos daba algo en común aún cuando nunca nos habíamos visto.
Y así argentinos, peruanos, chilenos, colombianos, mexicanos, paraguayos, uruguayos...etc. (Uds. entienden la idea) encontramos algo en común y si bien es cierto que a no todos les gustaba lo que hacíamos, todos siempre leían lo que publicábamos, tampoco hay que ser hipócritas eh.
Entonces hoy, un año después, me da un gusto enorme ver que el proyecto no ha muerto, que ha seguido viviendo y que siempre hay quienes están siguiendo la actividad de esa página. Yo, por mi parte, dejé de colaborar hace meses por cuestiones de tiempo, sí, hasta eso tuve que dejar de hacer...pero siempre me daba una vuelta a ver como seguían. He colaborado en esta ocasión para poder hacer algo especial en este día y a quien esté leyendo estas líneas nubladas...si te quieres unir, únete, en realidad ya sea editando, traduciendo o coordinando para ver de que manera puedes colaborar, vas a ser de mucho apoyo, porque siendo un trabajo libre, sin nada cambio que recibir, el hecho de que haya gente interesada y que muestre gratitud hacia esta labor, es sin lugar a dudas el aliciente que ha mantenido vivo el proyecto hasta el día de hoy.
Un año de labor...Felicitaciones y que sean muchos más Aoki!
www.aoki-nf.blogspot.com

domingo, 19 de septiembre de 2010

19

Hoy son diez años, este 2010 hubieras cumplido 78 años.
Hoy tú cumples 60 años.
Hoy son dos fechas en una.
Hoy se quiebra esa ley de "dos cosas no pueden existir en un mismo espacio al mismo tiempo"
Hoy hay lágrimas y hoy hay alegría.


Hoy recuerdo con nostalgia esa foto en la que me estabas dando un "beso brujo", ¿no sabes lo que es un beso brujo?, te cuento un poco entonces. Un beso brujo era su cariño, su manera de acariciarte y darte ternura, era algo simple que luego de un tiempo de no dármelo le pregunté "¿por qué ya no me das más besos brujos?" me miró y se sonrió-con esa pureza de un alma santa- solo para responderme "es que ya estás muy grande"...me resigné, lo entendí pero me di cuenta luego de muchos años que me arrepentí de cada una de las veces que hice mi rostro hacia atrás para evitar ese cariño tuyo. Ah! ¿cómo era eso del beso brujo?, bueno era algo simple como te decía, consistía en que ella se acercaba y parecía que te iba a dar un beso en la mejilla pero luego cambia el trayecto de sus labios y los dirigía a tu nariz y pasaba su labio inferior por la punta, dejándola toda fría...más de una vez renegué de ello, ya cuando tenía creo que algo de ocho u once años la idea no me hacía gracia pero antes de eso, era toda una diversión. Ya luego cuando tuve 18 fue cuando le hice esa pregunta y recibí la respuesta lógica sobre que ya era grande, sentí tristeza en ese momento, no puedo explicar porque pero me di cuenta que las cosas no serían las mismas.
Contigo disfruté de un amor tan tierno que no he podido llegar a compararlo con ninguno, no es un amor de madre, en todo caso creo que era el amor de ser hijo dos veces y por consiguiente era el doble de inmenso. Aún cuando parezca extraño yo recuerdo, así es, recuerdo muchas cosas de esas épocas en las que viví cerca a las playas, de esas épocas en las que el olor a mar me despertaba por las mañanas , de esas épocas en las que había una pequeña granja en la azotea y podía distraerme viendo desde perros en el patio hasta pavos en el techo. Yo recuerdo, sí, recuerdo las tardes soleadas y las noches cálidas, recuerdo que prendíamos los fluorescentes y no podíamos apagarlos porque ya no se prenderían de nuevo por la poca fuerza de la electricidad, así mismo también recuerdo verte en la cocina preparando el almuerzo para él, que llegaba de manejar esa inmensa bestia de metal en la que transportaba combustible. Recuerdo el olor de la tierra húmeda luego de la lluvia que al no cesar en el 83 nos obligó a subirnos al mueble de la sala mientras todos los demás tiraban balde para sacar el agua que corría por la casa.


Te extraño sabes, no sabes cuanto te he extrañado durante todos estos años.


La última vez que te vi fue cuando te llevamos al aeropuerto, esa última vez yo ya sabía que sería la última, lo sabía por tu cuerpo tan frágil y delgado. Antes de salir de casa hicimos un ritual sobre el que me enteré cuando ya estaba en el cuarto  sobre mi rodilla derecha con la cabeza agachada, no entendí lo que pasaba o no quise entenderlo..."mamita, queremos que nos des tu bendición"....MIERDA! pensé, no creía lo que estaba pasando, las lágrimas luchaban por salir pero cerré el puño con fuerza y apreté los dientes con furia...Esto no puede estar pasando, no, ¿por qué lo hace?, ¿por qué está diciendo esto?..." Entonces tu calma y tu tranquilidad se vieron sobrepasadas por la situación y con la voz quebrada preguntaste de la manera más inocente-porque a pesar de tu edad, creo que eras una de las pocas mujeres que aún conservaba cierta inocencia-...."¿por qué me piden eso,acaso me voy a morir?"....lo que pasó luego no importa, nos diste tu bendición y salimos de casa, ya no podías caminar por ti misma así que te ofrecí a cargarte hasta el auto. No se porque cada vez que me pedías algo por esas semanas lo hacías diciendo: por vida tuya.  Yo te dije, no me lo pidas así, sólo pídemelo y yo lo hago, no es necesario que me lo pidas así...pero igual lo hacías así que durante esas semanas constantemente escuchaba "por vida tuya ¿me podrías poner una almohada?, por vida tuya ¿me traes un vaso de agua cholito?" Nunca había sido necesario que me lo pidieras así,por eso cuando lo decías, mi cuerpo se llenaba de una ligera nostalgia y me volvía más diligente aún para cualquier cosa que necesitaras.


"...cholito, por vida tuya, cárgame hasta el carro", te levanté en brazos y me espanté por la facilidad con la que lo hice, ese maldito se había llevado tu fuertecita contextura, podía sentir en mis brazos cada debilitado hueso de tu cuerpo y entonces lo supe, supe que sería la última vez que te vería, esta era la última vez que estarías en mis brazos, ahora los papeles habían cambiado, ya no era yo quien iba en tus brazos sino tú en los míos y lo supe, supe que este era ese momento.


Sabía que con cada metro con el que nos acercábamos al aeropuerto era un metro más cerca al adiós, estabas motivada por pasar tu cumpleaños allá, por llegar a las bodas de oro y tener una celebración con todos nosotros. Llegamos y nuevamente te alcé en brazos para dejarte en la silla de ruedas, te miré mordiéndome la lengua para sentir otro dolor diferente al de mi pecho abriéndose. Me cogiste la mano y mirándome con esa sonrisa tan tuya me dijiste "gracias cholito, ya nos vemos allá, ¿no?"....me gané un Oscar con mi actuación ese día "claro abuelita, ya nos vemos allá". Nunca más te volví a ver. Todos fueron para tu cumpleaños, yo no quise, no soportaba la idea de verte tan consumida por ese maldito, casi no podías hablar por teléfono, estabas muy agitada y yo lloraba mientras hablaba contigo, lloré sin lágrimas, en silencio, hablaba contigo pero casi no contestabas, te deseaba muchos años más y a la vez sabía que este sería el último.


Y así llegó el 19, ya te habías debilitado tanto que eras como una vela a punto de apagarse, nosotros estábamos en casa cenando en silencio porque también era 19 y fue cuando el teléfono sonó....finalmente esa llama se apagó, te fuiste un 19 de setiembre hace 10 años y bien sabes que una parte de mi se fue contigo, no, no es cierto, no fue algo una parte de mi...fue una parte de todos....Ese 19 no lloré, no pude, no asimilé lo que sucedía, no me parecía real.


Pasaron varios años hasta que finalmente pude reunir el valor suficiente para volver a esa casa, no sabía que esperar. Bajamos del bus y tomamos la mototaxi al 58-9, llegamos y mis piernas empezaron a temblar, mi respiración se hizo más rápida y sentí el peso de tu ausencia. Subí al segundo piso, recorrí los cuartos en los que tantas veces había dormido durante mis vacaciones de verano, fui a la cocina y el olor era el mismo que el de hacía 6 o 7 años atrás. Apoyé mis manos en el lavadero y no te vi sentada pelando arvejas o lavando el arroz. Entonces lloré, lloré tu ausencia pero sobretodo lloré mi arrepentimiento por no haber estado allí, por no haber viajado, por haber sido un cobarde....así que todos me vieron llorar pero nadie entró a la cocina porque sabían que era necesario...después de todo yo había sido tu cholo prieto. Luego de un rato mi hermana entró y me dijo "ya hermanito"...entonces mi llanto cesó.


Hoy es 19 y aunque no lloro más tu ausencia, el dolor aún no cesa, a veces sueño contigo y me levantó con los ojos húmedos.....pero tú también sabes que hoy también es 19.




Hoy es 19 y tú cumples 60, hoy es 19 y estás a nuestro lado, hoy es 19 y quizás no te lo digo seguido pero te amo...en mi vida solo he amado a 3 hombres, tú, mi hermano y al enano.
Espero aceptes además de mi saludo mis disculpas, se que no he sido el mismo, se que no estoy siendo lo que necesito ser, se que no estoy respondiendo a mi deber....perdóname por favor. Gracias por tu apoyo, por tu incesante soporte y tu consejo incansable, gracias por no perder la fe en mi...eso no lo entiendo, porque muchos y alguna la perdió pero tú nunca...gracias viejo....


Tenemos tantos años de diferencia, tenemos tanto camino entre nosotros y siempre me has dicho que quieres que te vea como un amigo, lo siento, no puedo, discúlpame pero no es posible...porque con cada año que pasa me convenzo más y más de que eres un guía, aún cuando yo no sea un buen alumno...eres un maestro y espero alguna vez estar a la altura de tu persona...creo que si fuese la mitad de esforzado que eres...me consideraría un buen hombre...espérame por favor, sigue creyendo en mi y déjame mostrarle a esos ojos tuyos que no te equivocaste con este pendenciero.


No siempre has tomado las decisiones correctas, no siempre has estado en lo cierto, no siempre hiciste lo adecuado pero siempre nos diste tu trabajo, siempre te rompiste el lomo por nosotros, siempre quisiste darnos lo mejor de ti...a pesar que la escuela antigua profesa ser estrictos y castigadores y que en más de una ocasión nos alcanzó esa misma escuela....a pesar de eso...has sufrido nuestros sufrimientos, saboreado nuestras derrotas como tuyas y sentido nuestras lágrimas como propias....


Hoy te pido perdón, perdón por no ser lo que debo ser...no falta mucho viejo...espérame por favor....


Se que soy parco, que no digo las cosas, que me guardo mis pensamientos, que soy un termo, soy hermético...lo se....pero cuando he llorado me has abrazado, cuando he caído me has dicho "despierta!...levántate!"...y siempre arreando hacia adelante....empujando el coche al lado de esa mujer que tiene algo de lo que tenía la abuelita de santa....por eso creo que uds dos son a lo que debo de apuntar como proyecto de familia, recordar lo positivo de tus acciones y aprender también de tus errores....a uds dos me debo, porque hoy a pesar que es 19 y es tu cumpleaños....también es el día de la vieja ¿o te vas a atrever a quitarle su mérito?....ja!...como diría Calle 13 "Atrévete"....a ver si sales ileso.


Feliz cumpleaños papá!....Gracias Dios por darme un héroe como padre!...Gracias Dios por darme una heroína como madre!....


Hoy es 19 y son dos días en uno solo.
Hoy es 19 y mi dolor y mi alegría conviven en una extraña simbiosis que me lleva a la conclusión de que es tan frágil nuestra existencia que necesito volver a caminar ligero, con la cabeza arriba y los ojos de luz, necesito dejar mi muerto atrás y correr hacia mi destino...no importando quien me espere allí...solo sabiendo que sigo el ejemplo de quienes han marcado mi vida y me han dado su apoyo....sabiendo que mi corazón está en el lugar correcto y que mientras haga lo que esté a mi alcance por ser feliz...quienes me rodean también lo serán...ánimo...hoy es 19 y te pido a ti que me miras desde tan alto que me des fuerza para cerrar mi puño y apretar los dientes para recibir cualquier golpe y seguir de pie, te invoco a ti que me amaste por ser dos veces tu hijo...ya que soy el hijo de tu hija....te invoco e invoco tu fuerza...tu calma y tu paz....dame esa sonrisa...te suplico me oigas y me ilumines...devuélveme mi corazón y dame tu aliento santo para alzar vuelo.


"Hay que dejar que la vida nos sorprenda"...eso me dijiste una vez, así que sorpréndeme,¡vamos! ¿a qué le tienes miedo?..¿a los años?...¿al riesgo?....no me hagas reir...no tengas miedo...¿o acaso dudas de mi?...no me eches a mi la culpa de tus fantasmas, de tus enojos...o mejor aún, "échame a mi la culpa" porque así te ahorras enfrentar tu verdad pero ¿sabes qué?....hoy es 19...hoy ciertas leyes se quiebran y cosas inesperadas pueden suceder....así que no se cuando puedan alcanzarte estas líneas pero aquí y ahora...te digo...estoy al pie del cañón dispuesto a dar batalla.


Sí, hoy es 19!