lunes, 6 de diciembre de 2010

Piensa mal y acertarás

Empecé nuevamente, es decir, regresé, volví, retorné y todo aquello que pueda decirse para indicar que me encontraba otra vez en donde estuve antes hace poco más de un mes atrás. Entré nuevamente a ese pabellón en donde las moscas vuelan descaradamente a pesar de la ventilación, a pesar del agua, a pesar de la limpieza, un poco más y vamos a colgar esas bolsitas transparentes con agua a ver si con eso la invasión cesa. Creo que esa es una de las cosas que me desagradan de este pabellón en particular. La primera vez que puse un pie en el, eso fue lo primero que vi, lo primero que noté, lo primero que recordaría luego cuando trajese a mi mente mis días en este sitio. En fin, supongo que no tiene mucho caso hablar de ello pero te contaré que una vez mi estimada amiga pasó hablando por el pasillo del pabellón y tuvo que cerrar la boca (al fin) intempestivamente porque pudo sentir que una mosca entró y salió de esa cavidad oral, las arcadas no se hicieron esperar y creo que poco faltó para que coja el alcohol yodado de la mesita de curaciones para asegurar la desinfección.


Bueno, con respecto a ahora, en realidad fue gracioso volver, soy el único que está allí de apoyo, no se si el resto está en otro servicio u otro pabellón o simplemente no van, la verdad no me interesa, como siempre he dicho a lo largo del año, cada quien sabe lo que hace. Hay "casitos" interesantes, hay "casitos" bien bonitos, esa es una de las cosas que es una contradicción en este andar, mientras más raro, mientras peor sea el pronóstico, mientras más signos, mientras más síntomas, mientras más mal pues más lindo es, esta es una de esas pocas ocasiones en las que mal es sinónimo de bonito. A veces no lo entiendo, aunque en realidad lo entiendo porque en para propósitos académicos es cierto que mientras más florido es el cuadro pues mejor para realizar la discusión clínica pero no acepto esa contradicción, aunque no interesa si lo acepto o no, no interesa si hay un porque o no, simplemente así es (lo cual es una de las cosas que tanto te agrada ¿no?, es decir el hecho que solo tengas que aceptar algo sin explicaciones).


¿Sabes lo que es un sarcoma?, ¿un osteosarcoma?,....¿no?, bueno te explico en términos simples, Sarcoma = MALO, Osteosarcoma = MÁS MALO!.


Aquí empieza todo.


Pedrito tiene 11 años, le encantan las historietas y por la cantidad de ellas que reposan sobre su cama en este pabellón, se nota que ha aprovechado las veces que cierto diario local las ha sacado con su tiraje habitual para promocionar su lectura. Tiene 11 años y no puede levantarse para salir corriendo mientras imagina ser alguno de esos personajes de historieta que tanto le encantan. 
Hace aproximadamente 3 semanas empezó con un ligero dolor en la rodilla derecha, luego con un poco más de detalle al momento de hacer la entrevista se acuerda que el dolor no empezó en la rodilla sino unos centímetros más arriba, a la altura del muslo. Con el paso de los días el dolor se hizo más intenso y se dio cuenta que en esos centímetros más arriba había un ligero aumento de volumen, un poco de calor y algo de rubor, entonces tenemos los componentes de la tétrada de Celso. 
Verás, cuando tenemos este cuadro por lo general pensamos: "Ah! infeción..." . De veras que es lo más común, esto puede deberse a varios motivos pero lo que es un requisito indispensable para poder pensar en que un cuadro infeccioso esté atacando, es, una puerta de entrada. Necesitamos identificar alguna lesión en la piel, porque la piel mi estimado es también una barrera de protección y si se daña, al igual que cualquier castillo, nos encontraremos vulnerables a cualquier asedio. Sin embargo, no había puerta de entrada, se empezó con antibióticos orientados a la sospecha y a pesar que hubo una ligerísima mejoría, esta no era la esperada. 


"En medicina tienes que recordar siempre que: PIENSA MAL Y ACERTARÁS", esa  frase que aprendí de una residente muy linda hace algunos años atrás y cuyo nombre por razones ajenas a mi no puedo mencionar y así fue que con horror otra idea empezó a rondar a la cama 8 de este pabellón, 


Piensa mal y acertarás ¿no?, empezamos a pensar mal y ya desde que llegó al servicio había una biopsia esperando y la angustia que la acompañaba era muy grande.


A veces uno ve lo que quiere ver, a veces por eso no es adecuado que alguien cercano se ocupe de la salud de alguien cercano.


Un excelente doctor, conocido de la familia de Pedrito, es lo que decimos..."un maestro, un master, un sensei, un Roshi" es decir, lo máximo. Sentenció muy claramente luego de revisar de manera profunda, pausada y extensa las placas tanto radiográficas como de tomografía: "esto es claramente una osteomielitis".


Todos respiramos tranquilos, la madre de Pedrito recuperó el color, un cambio en el humor de los internos y los médicos asistentes fue notorio y el resto del día transcurrió con mucha mayor ligereza.


-Doctor! doctor!...dígame que hago doctor...!!!!
La madre de Pedrito estaba con el celular en la oreja, con los ojos rojo y el rostro empapado en lágrimas...
-Señora ¿qué sucede?- la verdad que la sorpresa y espanto por el cuadro iban a partes iguales.
-¡Es osteosarcoma doctor, osteosarcoma!


¿Recuerdas lo que te escribí hace un rato arriba?, bueno, no quiero entrar en muchos detalles pero cuando escuchas "sarcoma" , todo panorama se vuelve más sombrío, cuando escuchamos sarcoma por lo general siempre decimos bajito entre nosotros "puta madre". Así que ya sacarás tu línea y entenderás que muy malo es.


El esposo estaba al otro lado del teléfono, diciéndole el resultado de la biopsia. A las pocas horas lo vimos afuera del pabellón, sentado en el suelo, en una esquina oculto entre algunas camillas, con las rodillas en el pecho y los brazos rodeándolas, moviéndose de atrás hacia adelante, bañado en llanto mientras decía "¿y ahora qué hacemos...y ahora qué hacemos?". 


Oncología vino a responder la interconsulta, lo primero que dijo el doctor fue: "nosotros ya sabíamos que eso era, la verdad queríamos que fuese otra cosa pero ya teníamos la sospecha de ese diagnóstico". La discusión clínica fue de lo más interesante, fue muy académica, las posturas fueron muy bien fundamentadas pero no pude aprender tanto como en otras ocasiones, a cada momento venía la imagen del padre totalmente quebrado en el piso, intentando recoger sus propios pedazos antes de entrar a ver a su hijo. Recordaba el rostro de la madre totalmente desencajado como si le hubiesen abierto el pecho y expuesto su corazón. Incluso durante la discusión me atreví a intervenir, me atreví a proponer un plan, me atreví y la verdad creo que me atreví sin convicción porque fue tan avasalladora la fuerza de sus argumentos que cuando me atreví me sentí como un solo soldado frente a un ejercito. Esto fue lo que dije:


-Yo se que hay una opción diferente a la que están proponiendo doctores, la verdad no se que tan factible sea pero la menciono, en algunos casos se que se extrae el área ósea afectada, se le da ciclos de radiación y se reinserta para luego complementar con quimioterapia y sesiones de radiación posteriores.- Terminé de hablar y creo que lo dije tan rápido que se notó mi nerviosismo, mi ansiedad, mi miedo.


-Claro, es cierto, eso se hace, es más lo podríamos hacer pero lamentablemente no hay estudios que demuestren que sea más efectivo que lo que estamos proponiendo, es más, en este caso el pronóstico es malo, malísimo, aún llevando a cabe nuestro plan, la sobrevida es bien baja- Me miró creo que con compasión, creo que me miró con piedad porque sabía la razón por la que me había atrevido a siquiera hablar a un nivel que estaba muy por encima del mío, así que solo me dio una sonrisa muy cortés y yo solo la acepté asintiendo con la cabeza, sabiéndome entendido.


¿El plan?


El plan consistía en amputar la pierna de Pedrito, desde la cadera.


Pedrito tiene 11 años, le encantan las historietas, es un chico con una mirada linda, que enternece, no se si sospecha lo que le está pasando pero con cada día que pasaba las ganas de estar solo en la cama iban disminuyendo, siempre estaba ansioso de que alguien esté a su lado, casi siempre era su mamá pero cuando esta tenía que salir, pues nos miraba a nosotros y nosotros a veces le hacíamos compañía. Era el único niño del pabellón.


El plan iba a dejarlo mutilado y este tipo de cáncer con tan mal pronóstico era capaz de regresar a seguir mutilándolo, hasta que ya no haya más que entregarle.


Se fue a otro hospital, he quedado en buscarlo, en ir a verlo, a veces cuando me acuerdo de él una opresión en mi pecho se hace presente y la imagen del rostro de Pedrito se confunde con la de mi sobrino, es entonces cuando abro los ojos a medianoche, me persigno y solo recito "Líbranos de todo mal...Amén".

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