lunes, 20 de diciembre de 2010

Partida

Estoy sentado, en mi casa, en mi sala, escribiendo algo para este pequeñísimo diario que comparto con los que quieren acercarse. Estoy escuchando "Paint in black" e instantáneamente me recorre esta sensación de guerra, siento que todo el año que está a punto de terminar ha sido algo así, una guerra. Contra mi mismo, contra los que me quieren, contra mis defectos, contra mis virtudes, contra los que me destestan, es decir, todo el año me la he pasado así, en tensión, con una suerte de espada de Damocles en la cabeza y siempre lista para caer sin misericordia. Revivo ciertas escenas de este año que se va y la verdad la tira de imágenes empieza desde diciembre del año pasado cuando me embarqué en un avión en contra de mi voluntad pero voluntariamente...ah te explico, yo no quería irme, sabía que era probable que el viaje sea un fiasco, o sea en su propósito. Me fui para intentar trabajar, ganar el dinero que no iba a ganar acá y empezar a caminar en una suerte de aventura de a dos. Me fui sin querer irme pero con la convicción de que era lo correcto, que era la única forma, que de no hacerlo perdería algo muy preciado y a las finales pues...viajé, me fui, pasé año nuevo con otra gente, con otros rostros y todos me miraban como amigo pero yo me sentía siempre un extranjero. Conocí la bondad de aquellos que me recibieron como a un hijo, velaron por mi, me abrazaron y me dieron su mano. Conocí también lo que es estar lejos de casa y que encima tu raza hable a tus espaldas. A veces he escuchado en otro país que el peor enemigo de un extranjero es un peruano y que el peor enemigo de un peruano es otro peruano...no se que de cierto tiene eso pero que jodidos que podemos ser a veces eh...

Conocí como te dije, esa bondad y esa malicia. Aún ahora hablo con mi "extended family" y me encanta escuchar ese acento cubano diciendo "hoooola mijo", es lo máximo, en verdad en todos mis viajes, siempre en algún momento he conocido a alguien que nada tiene que ver con mi nacionalidad y que sin embargo me ha tratado como a un hermano. Creo que estoy bendecido.

Empecemos pues desde esa escena, el viaje terminó y el balance fue en rojo, volví con menos de lo que viajé, aunque menos peso y más salud...eso creo que lo tomaré como un punto a favor. Al regresar a pesar de que las cosas no iba como deseaba intenté compensarlo con otras cosas, pensando en que al menos la actitud haría la diferencia. Entre el inicio del espejismo del externado y los acontecimientos personales la verdad me iba agotando. Peleas, discusiones, rupturas, reconciliaciones, cada vez mi paciencia se hacía más pequeña, más delgada y el hastío empezó a volverse un sabor conocido.

Mi sobrino crecía, mejoraba en casi todos los aspectos, dialogaba más, entendía más, conocía más...espero que nunca dejé de correr hacia mi cuando me vea llegar "tiiiiiiooooo llegaste", corre y corre sonriendo, salta y a veces lo agarro en el aire para levantarlo y abrazarlo con toda la ternura que un padre que no es padre puede dar, lo abrazo con toda la fuerza de mi alma y pienso "así es como hubiera sido", no puedo evitar esa melancolía que acompaña su sonrisa en cada momento que me mira, creo que nunca la voy a poder evitar.

Mi hermano cada vez más hombre, cada vez más joven, cada vez más pelucón, dice "oe, a ti nadie te dijo nada cuando te dejaste crecer el pelo hasta los hombros", me muerdo la lengua y le responde "es que yo no tenía un hermano mayor pues imbeeeeeshil" dice que hoy lunes 20 de diciembre se ha cortado el cabello, vamos a ver si no lo han dejado como un emo, ójala que no sino accidentalmente un chicle va a visitarlo en la oscuridad de la noche. No se cuantos de uds se lleven bien con sus hermanos menores, la verdad a pesar de los 10 años de diferencia que nos llevamos, no hemos tenido esa "brecha generacional" de la que a veces he escuchado, ahora que no se si es porque él es muy maduro o porque yo soy un inmaduro, prefiero creer que es porque simplemente nos llevamos bien, no analicemos las cosas. Él nació y fue toda una experiencia, tener nuevamente un bebé en casa, el dormía en mi pecho, yo lo cargaba, mi madre dice que no recuerda que yo le haya cambiado pañales pero claro que lo hice, a la antigua, con la tetra, la gasa y el pañal con bordes rojos. Ahora el miserable tiene flaca, se queda a dormir fuera de la casa, a veces se pone sabroso. Me parece que no recuerda que también soy su padrino de primera comunión, fue linda esa fecha, recuerdo que quien estaba a mi lado ha sido creo lo más puro que he tenido en ese aspecto. Siempre había pensado que de haber tenido un hijo, el sentimiento hubiese sido el que tengo por mi hermano, la verdad me equivoqué. Al nacer mi sobrino, al sostenerlo, al levantarme en la madrugada para hacerlo dormir mientras lo mecía, al bailar por espacio de hasta una hora para que concilie el sueño y sudar como un esclavo, al escucharlo reír, al dormir en mi pecho...sentí lo que un padre sin ser padre debe sentir. Mi hermano y mi sobrino creo que suman el cariño que como padre podría sentir. 

Mi padre siempre intentando aconsejarme y yo resistiéndome, a veces siendo más frío que yo al plantearme las posibilidades que me esperarían de continuar por cierto camino, posibilidades que ya yo había tomado en cuenta pero ante las cuales siempre creí que la fortaleza de un cariño era lo suficiente. Supongo que por algo dicen "más sabe el diablo por viejo que por diablo", al final tuvo razón. Estuvo allí para poner su mano en mi hombro e intentar comerse mi dolor pero lo logré, pude sobrevivir y repararme en menos tiempo y ahora estoy cerrando el año con una ansiedad por quemar lo que resta de este mes con el deseo de un 2011 lleno de experiencias deliciosas y solo mías. Mi padre, como todos los años de mi vida, ha sido un totém, al cual puedo mirar sin que se de cuenta para poder sacar fuerzas de mi propio dolor.

Mi madre siempre intentando protegerme y yo resistiéndome, a veces más sentimental que yo siempre me dijo "cuando hay amor todo se puede", creo que es cierto solo en un 50%, porque para que algo camine se necesitan dos, sino caballero nomás. Creo que ella fue la que más sufrió, solo Dios sabe como puede sufrir el corazón de una madre, por ello es que también intenté comerme mi dolor lo más silencioso que pude. Ella siempre renegando, con el desorden, nosotros a decir verdad, colaborando con ello...es decir con que reniegue. Creo que este año eso va a cambiar. Hay algo que me preocupa espantosamente pero que aún necesito asimilar. Mi madre, como todos los años de mi vida ha sido un escudo y una lanza, no se que haríamos sin ella, creo que sin ella, el castillo cae sin duda alguna.

Mi hermana a veces con un carácter tremendo, con una disposición furiosa para defenderse pero a veces sin el lente adecuado para saber hacia donde dirigirla, es creo la más celosa de la familia y en consecuencia la más impaciente, deseo para ella que este año que viene pueda deshacerse de sus cadenas, de sus grilletes y logre empujar con toda esa fuerza contenida el vagón de su familia y ser como mi madre, la artífice de lo bueno que sucede en el hogar. La gordita la tiene clara pero creo que no se anima a dar el primer paso, no te preocupes meñique, avanza nomás.

Yo, este año ha sido un año tremebundamente fuerte, he tenido que lidiar con desplantes, con apuros, con dolor, con alegrías, con tristezas, con éxitos, con fracasos, con decepciones, con sorpresas y con apariciones.
Yo, he tenido que lidiar con fantasmas de navidades pasadas, de recuerdos lejanos y memorias nostálgicas.


Se me ocurrió sacar esa agenda escocesa, esa forrada en tela de cuadritos, verdes, rojos, con líneas delgadas, parece pues una faldita escocesa. Vi las fotos, vi las cartas y contrario a otros años, no sentí tristeza, sentí paz, una alegría inmensa de haber podido vivir algo tan mágico hace ya casi 12 años, algo que me ha servido de termómetro para saber lo que es la felicidad y saber que tan irrepetible puede ser a veces. Este año he podido evolucionar hacia alguien más firme para caminar, más tranquilo para saborear el dolor y más sereno para tolerar los fracasos y levantarme lo más rápido que puedo. Porque te cuento que no tengo tiempo, contrario a lo que piensas, no tengo tiempo. no tengo tiempo para desperdiciar en aquello que no importa, necesito correr, saltar, sentir que el corazón está a punto de reventar mi pecho de lo rápido que corro y correr con más fuerza aún. Necesito poner en cada paso todo el peso de la responsabilidad y las ilusiones que recaen sobre mi, poner el peso de la vida de aquellos de quienes desciendo para poder prolongar este puente que me toca a mi seguir construyendo. Necesito estar al filo del acantilado y saltar, volar, sentir la emoción de lo que hago y no dejar que se apague, no cansarme, no desfallecer. 


La tira de imágenes es muy larga, han habido buenas escenas y muy malas también, así como me han apoyado yo he intentado dar mi apoyo, ofrecer mis brazos para quien necesite descansar. Recuerdo haber abrazado a alguien en plena Av. Arenales y sentir que se deshacía en llanto, en lágrimas tan amargas que casi lloré de la rabia porque lo peor que puede hacer la gente mala es hacer dudar de lo bueno que son a la gente buena, lo se porque a mi también me ha pasado.



Este ha sido un mal año, porque tuve que soltar la rienda, se me acabó la fuerza de mi mano izquierda y la solté y no ha sido sino hasta este último mes en el que he logrado sujetar de nuevo esa rienda y he decidido sujetarla no importando lo mucho que sangren mis manos, voy a dominar la bestia que está del otro lado.

Estoy en el punto de partida, ansioso por escuchar el disparo.

Estoy en el punto de partida y puedo ver que la llegada está lejos pero voy a correr sin detenerme, sin vacilar, voy a volverme luz si es necesario.

Estoy aquí apretando los dientes y con los puños listos....

¡Aprieta los dientes, cierra tus puños y golpea, golpea con fuerza, no bajes los brazos, no dejes de golpear hasta que escuches la campana, hasta que sepas que has ganado, hasta que tu vida te abandone, deja tu vida en cada golpe, respira hondo y pase lo que pase, golpea, sigue golpeando!

lunes, 6 de diciembre de 2010

Piensa mal y acertarás

Empecé nuevamente, es decir, regresé, volví, retorné y todo aquello que pueda decirse para indicar que me encontraba otra vez en donde estuve antes hace poco más de un mes atrás. Entré nuevamente a ese pabellón en donde las moscas vuelan descaradamente a pesar de la ventilación, a pesar del agua, a pesar de la limpieza, un poco más y vamos a colgar esas bolsitas transparentes con agua a ver si con eso la invasión cesa. Creo que esa es una de las cosas que me desagradan de este pabellón en particular. La primera vez que puse un pie en el, eso fue lo primero que vi, lo primero que noté, lo primero que recordaría luego cuando trajese a mi mente mis días en este sitio. En fin, supongo que no tiene mucho caso hablar de ello pero te contaré que una vez mi estimada amiga pasó hablando por el pasillo del pabellón y tuvo que cerrar la boca (al fin) intempestivamente porque pudo sentir que una mosca entró y salió de esa cavidad oral, las arcadas no se hicieron esperar y creo que poco faltó para que coja el alcohol yodado de la mesita de curaciones para asegurar la desinfección.


Bueno, con respecto a ahora, en realidad fue gracioso volver, soy el único que está allí de apoyo, no se si el resto está en otro servicio u otro pabellón o simplemente no van, la verdad no me interesa, como siempre he dicho a lo largo del año, cada quien sabe lo que hace. Hay "casitos" interesantes, hay "casitos" bien bonitos, esa es una de las cosas que es una contradicción en este andar, mientras más raro, mientras peor sea el pronóstico, mientras más signos, mientras más síntomas, mientras más mal pues más lindo es, esta es una de esas pocas ocasiones en las que mal es sinónimo de bonito. A veces no lo entiendo, aunque en realidad lo entiendo porque en para propósitos académicos es cierto que mientras más florido es el cuadro pues mejor para realizar la discusión clínica pero no acepto esa contradicción, aunque no interesa si lo acepto o no, no interesa si hay un porque o no, simplemente así es (lo cual es una de las cosas que tanto te agrada ¿no?, es decir el hecho que solo tengas que aceptar algo sin explicaciones).


¿Sabes lo que es un sarcoma?, ¿un osteosarcoma?,....¿no?, bueno te explico en términos simples, Sarcoma = MALO, Osteosarcoma = MÁS MALO!.


Aquí empieza todo.


Pedrito tiene 11 años, le encantan las historietas y por la cantidad de ellas que reposan sobre su cama en este pabellón, se nota que ha aprovechado las veces que cierto diario local las ha sacado con su tiraje habitual para promocionar su lectura. Tiene 11 años y no puede levantarse para salir corriendo mientras imagina ser alguno de esos personajes de historieta que tanto le encantan. 
Hace aproximadamente 3 semanas empezó con un ligero dolor en la rodilla derecha, luego con un poco más de detalle al momento de hacer la entrevista se acuerda que el dolor no empezó en la rodilla sino unos centímetros más arriba, a la altura del muslo. Con el paso de los días el dolor se hizo más intenso y se dio cuenta que en esos centímetros más arriba había un ligero aumento de volumen, un poco de calor y algo de rubor, entonces tenemos los componentes de la tétrada de Celso. 
Verás, cuando tenemos este cuadro por lo general pensamos: "Ah! infeción..." . De veras que es lo más común, esto puede deberse a varios motivos pero lo que es un requisito indispensable para poder pensar en que un cuadro infeccioso esté atacando, es, una puerta de entrada. Necesitamos identificar alguna lesión en la piel, porque la piel mi estimado es también una barrera de protección y si se daña, al igual que cualquier castillo, nos encontraremos vulnerables a cualquier asedio. Sin embargo, no había puerta de entrada, se empezó con antibióticos orientados a la sospecha y a pesar que hubo una ligerísima mejoría, esta no era la esperada. 


"En medicina tienes que recordar siempre que: PIENSA MAL Y ACERTARÁS", esa  frase que aprendí de una residente muy linda hace algunos años atrás y cuyo nombre por razones ajenas a mi no puedo mencionar y así fue que con horror otra idea empezó a rondar a la cama 8 de este pabellón, 


Piensa mal y acertarás ¿no?, empezamos a pensar mal y ya desde que llegó al servicio había una biopsia esperando y la angustia que la acompañaba era muy grande.


A veces uno ve lo que quiere ver, a veces por eso no es adecuado que alguien cercano se ocupe de la salud de alguien cercano.


Un excelente doctor, conocido de la familia de Pedrito, es lo que decimos..."un maestro, un master, un sensei, un Roshi" es decir, lo máximo. Sentenció muy claramente luego de revisar de manera profunda, pausada y extensa las placas tanto radiográficas como de tomografía: "esto es claramente una osteomielitis".


Todos respiramos tranquilos, la madre de Pedrito recuperó el color, un cambio en el humor de los internos y los médicos asistentes fue notorio y el resto del día transcurrió con mucha mayor ligereza.


-Doctor! doctor!...dígame que hago doctor...!!!!
La madre de Pedrito estaba con el celular en la oreja, con los ojos rojo y el rostro empapado en lágrimas...
-Señora ¿qué sucede?- la verdad que la sorpresa y espanto por el cuadro iban a partes iguales.
-¡Es osteosarcoma doctor, osteosarcoma!


¿Recuerdas lo que te escribí hace un rato arriba?, bueno, no quiero entrar en muchos detalles pero cuando escuchas "sarcoma" , todo panorama se vuelve más sombrío, cuando escuchamos sarcoma por lo general siempre decimos bajito entre nosotros "puta madre". Así que ya sacarás tu línea y entenderás que muy malo es.


El esposo estaba al otro lado del teléfono, diciéndole el resultado de la biopsia. A las pocas horas lo vimos afuera del pabellón, sentado en el suelo, en una esquina oculto entre algunas camillas, con las rodillas en el pecho y los brazos rodeándolas, moviéndose de atrás hacia adelante, bañado en llanto mientras decía "¿y ahora qué hacemos...y ahora qué hacemos?". 


Oncología vino a responder la interconsulta, lo primero que dijo el doctor fue: "nosotros ya sabíamos que eso era, la verdad queríamos que fuese otra cosa pero ya teníamos la sospecha de ese diagnóstico". La discusión clínica fue de lo más interesante, fue muy académica, las posturas fueron muy bien fundamentadas pero no pude aprender tanto como en otras ocasiones, a cada momento venía la imagen del padre totalmente quebrado en el piso, intentando recoger sus propios pedazos antes de entrar a ver a su hijo. Recordaba el rostro de la madre totalmente desencajado como si le hubiesen abierto el pecho y expuesto su corazón. Incluso durante la discusión me atreví a intervenir, me atreví a proponer un plan, me atreví y la verdad creo que me atreví sin convicción porque fue tan avasalladora la fuerza de sus argumentos que cuando me atreví me sentí como un solo soldado frente a un ejercito. Esto fue lo que dije:


-Yo se que hay una opción diferente a la que están proponiendo doctores, la verdad no se que tan factible sea pero la menciono, en algunos casos se que se extrae el área ósea afectada, se le da ciclos de radiación y se reinserta para luego complementar con quimioterapia y sesiones de radiación posteriores.- Terminé de hablar y creo que lo dije tan rápido que se notó mi nerviosismo, mi ansiedad, mi miedo.


-Claro, es cierto, eso se hace, es más lo podríamos hacer pero lamentablemente no hay estudios que demuestren que sea más efectivo que lo que estamos proponiendo, es más, en este caso el pronóstico es malo, malísimo, aún llevando a cabe nuestro plan, la sobrevida es bien baja- Me miró creo que con compasión, creo que me miró con piedad porque sabía la razón por la que me había atrevido a siquiera hablar a un nivel que estaba muy por encima del mío, así que solo me dio una sonrisa muy cortés y yo solo la acepté asintiendo con la cabeza, sabiéndome entendido.


¿El plan?


El plan consistía en amputar la pierna de Pedrito, desde la cadera.


Pedrito tiene 11 años, le encantan las historietas, es un chico con una mirada linda, que enternece, no se si sospecha lo que le está pasando pero con cada día que pasaba las ganas de estar solo en la cama iban disminuyendo, siempre estaba ansioso de que alguien esté a su lado, casi siempre era su mamá pero cuando esta tenía que salir, pues nos miraba a nosotros y nosotros a veces le hacíamos compañía. Era el único niño del pabellón.


El plan iba a dejarlo mutilado y este tipo de cáncer con tan mal pronóstico era capaz de regresar a seguir mutilándolo, hasta que ya no haya más que entregarle.


Se fue a otro hospital, he quedado en buscarlo, en ir a verlo, a veces cuando me acuerdo de él una opresión en mi pecho se hace presente y la imagen del rostro de Pedrito se confunde con la de mi sobrino, es entonces cuando abro los ojos a medianoche, me persigno y solo recito "Líbranos de todo mal...Amén".

miércoles, 27 de octubre de 2010

Sinfonía

  Aún cuando quiero recordar el momento exacto en el que te hablé, no lo puedo hacer, siento un poco de remordimiento al no poder traer a mi mente ese primer momento. Me resulta extraño porque ahora que estás delante de mi a unos pasos, intento forzar mi memoria y eso ha hecho que me retrase otros algunos pasos. Lo que sí puedo recordar es que a pesar de lo poco que dijimos dentro de esas cuatro paredes, fue mucho lo que pude deducir, tanto por tu forma de hablar como por las gesticulaciones tan diversas que hacías. Era gracioso escucharte hablar con tanto ánimo sobre cosas tan pequeñas como el plan académico de cada una de nuestras casas de estudio. En ese momento hiciste algo que me obligó a invocar esa muralla que no había usado en algún tiempo, sonreíste. En ese mismo momento opté por el silencio. Al siguiente momento hiciste algo que me obligó a reforzar esa muralla instantánea, volviste a sonreír.

  Los meses pasaron y mi silencio se hizo palpable (al menos eso me confesaste ese sábado), era parte de mi plan maestro para no correr ningún riesgo, para lograr mantener el centro de mi pequeño mundo.

  Sin embargo (siempre hay un pero o en este caso un sin embargo) las cosas no resultaron como esperaba, creo que los meses y las situaciones tan diversas, así como los caminos tan diferentes que recorrimos nos dejaron algo bien claro, las cosas no salen como uno espera. Y con todo eso fue que de pronto tuvimos ese otro momento en el que conversar fue tan fluido como si lo hubiésemos venido haciendo en todos estos meses de silencio, tan tranquilo, tan repentino, tan espontáneo, tan loco (no te sientas aludida).

  Ahora caminas unos pasos delante de mi y volteas a preguntarme si sucede algo.

  Entonces veo lo que sucede, llevas una pequeña espina, no la ves, la sientes y la tocas intentando forzar la salida, no te das cuenta que mientras más la toques más se hunde en tu pecho, no te das cuenta que a pesar que sonríes llevas una lágrima en tu rostro. Esa espina saldrá sola, tu sonrisa volverá a estar limpia y esa lágrima solo será un recuerdo, solo dale tiempo. Mientras tanto solo camina, caminemos, quien sabe a lo mejor algo emocionante nos espere al cruzar la puerta norte. Mientras tanto te seguiré diciendo que llevas en tu sonrisa un poder muy grande, que llevas en tus manos un río de agua clara y en tu mirada una Luz tan intensa que me obligas a apartar mis ojos de los tuyos. Mientras tanto seguiré intentando explicarte el misterio que envuelven las notas tan diversas de tu ser, mientras tanto seguiré intentando entender el secreto del sonido de tu risa, mientras tanto seguiré solo caminando, solo caminando.

  Así entonces, cuando esa espina abandone tu pecho las calles que aún sufren la ausencia de la plenitud de tu alegría volverán a danzar con tu andar, los pequeños detalles de aquellas palabras sin decir se volverán tan claros como el cristal y la Luz de tu mirada espantará las sombras.

  Aún esperas la respuesta a tu pregunta sobre si sucede algo.

  Entonces con toda la esperanza y fe que tengo en tu ser, en esa partitura tan diversa y enrevesada, llena de notas extrañas y maravillosas, con toda la esperanza y fe que tengo en tu sinfonía solo puedo atinar a responder con un abrazo temeroso:

-No, no pasa nada, vas a estar bien, vas a ver.

  Das media vuelta y sigues hablándome sin reparar en que en esos pocos segundos, en esos algunos pasos que llevo de retraso me he dado cuenta que eres tan desesperante como dulce y que solo espero que puedas darte cuenta que ya no hay murallas y pronto logres devolverme esa sonrisa que me regalaste sin yo pedírtelo para que la orquesta de tu corazón ofrezca su más pura melodía.

  Vas a estar bien, vas a ver.

sábado, 2 de octubre de 2010

Amén

De pie, cansado y lleno de heridas estaba temblando. Sus piernas apenas lo podían sostener, su respiración rápida también se estaba volviendo pesada pero no podía saber si era a causa de la herida abierta en su pecho o en su espalda, el dolor era espantoso, todo su cuerpo era una masa de dolor que lo recorría entero pero por pulsos. Así, con la poca vida que restaba en su ser dio un paso hacia adelante. Así, con la poca esperanza de una vida futura abrió los ojos tanto como pudo, como queriendo llenar todo su cuerpo de luz. Dio un paso y luego otro.
La tierra bajo sus pies parecía temblar, a cada paso sentía que se le iba la vida con cada gota de sangre que dejaba en cada pisada, no había manera de saber cuanto más podría seguir avanzando. Así, sin tener certeza alguna solo hizo lo que mejor sabía hacer, seguir hacia adelante. El número de batallas ya no era algo que podía recordar, los golpes recibidos y las heridas profundas que llevaba consigo solo se igualaba en cantidad al número de cicatrices que adornaban su cuerpo entero. Nunca había retrocedido, nunca dudó de que saldría vivo y ahora sin embargo se sentía morir como nunca antes.
Cayó sobre sus rodillas e intentó ponerse de pie, se apoyó en la espada que aún empuñaba en su mano izquierda, se dio cuenta que nunca la soltó, aún cuando todo parecía perdido su puño no se dio por vencido y siguió agitando el acero sin miedo. Tomó un momento para reunir fuerzas y respiró de manera profunda y prolongada, quería llenar sus pulmones de aire para contar con la fuerza suficiente que levantar su estropeado cuerpo demandaría. Aún sangrando logró incorporarse y el dolor desapareció, sabía que esto no podía ser una buena señal, su cuerpo ahora se estaba encargando de llevarlo más allá del límite pero ¿cuánto tiempo más podría soportar?, ¿cuánto tiempo más quedaba hasta perder la conciencia?. Sin saberlo siguió avanzando y el aire fresco de la tarde lo acarició suavemente. Entonces el aire se volvió dulce, la tierra bajo sus pies dejó de temblar y sonrió.
"¿Cuánto tiempo me queda?...no lo se, he sobrevivido pero no se por cuanto más podré seguir con vida, no quiero cerrar los ojos y sentir que aún no he cumplido, necesito seguir...¡Sigue...Vamos!...piensa ligero, camina con fuerza, aprieta los dientes y ¡Vamos!".

Llegó a un pequeño arroyo, bebió toda el agua que pudo y le supo tan dulce que lloró de la emoción, se dejó caer y el agua fue lavando la sangre ya endurecida que cubría su cuerpo. Se sentía flotar en una masa de caricias frescas y dulces, de pronto volvió, lo golpeó con más fuerza que antes y dio un grito desgarrador, el dolor había vuelto..."buena señal" se dijo así mismo y escogió quedarse un momento más mientras el agua hacia su trabajo. De su pequeña bolsa de cuero sacó otra pequeña bolsa, gastada y roída parecía tan poca cosa que el contenido no le hubiese importado a nadie que juzgase por la apariencia. Abrió la pequeña bolsa y sacó un pequeño cilindro de marfil, lo abrió y dejó entrar una pequeña cantidad de agua, mezcló el contenido y lo bebió en un solo tiro. El sabor amargo y ácido de la mezcla lo llevó al borde del vómito, sus heridas empezaron a doler de manera continua y creciente pero no se dejó caer en la inconsciencia, sabía que de cerrar los ojos lo más probable era que no los volviese a abrir. Pasaron dos horas y su agonía terminó, las heridas dejaron de sangrar y el dolor era ya un olvido, se puso de pie nuevamente y empezó a caminar hacia el norte, sabía que tarde o temprano tendría que cruzar la enorme puerta de la frontera, aunque ello significase pelear una vez más, quizás por última vez.

Acercarse a la puerta norte no fue tarea fácil, tuvo que caminar varios días y cazar sin ser visto, al mismo tiempo las noches empezaron a volverse heladas y no podía arriesgarse a mantener encendida una fogata por temor a ser descubierto ya que aún no estaba en condiciones para pelear. Lo que hacía era encender la fogata desde que el sol pasaba el mediodía y dejaba unas piedras grandes en el fuego para luego salir a cazar. Al regresar con alguna liebre o pato silvestre lo limpiaba con rapidez y empezaba a cocinar. Apenas el sol empezaba a ponerse apagaba el fuego y con mucho cuidado retiraba esas grandes piedras, las colocaba formando un rectángulo para cubrirlo con hojas verdes y pieles, así mantenía el calor y al llegar la noche dormía sobre ellas y se cubría para poder soportar las bajas temperaturas. Se levantaba antes del amanecer para seguir su viaje aprovechando la niebla y así logró llegar a la puerta norte.

Ahora con su cuerpo totalmente recuperado, sentía confianza en poder cruzar la puerta peleando pero no tenía la certeza de que esperar una vez que la cruce, sentía una extraña ansiedad, sabía que cruzarla era la única opción que le quedaba para ser libre, necesitaba alejarse de esta tierra y dejar atrás sus fantasmas, sus heridas y su recuerdo.

Llegó a la puerta y hubiese querido equivocarse pero siempre estuvo en lo correcto, no sería capaz de cruzar fácilmente. Por lo menos 30 siluetas oscuras lo esperaban ansiosas de abrirle heridas, nuevas y viejas.

"¡¿Quieren mi carne?!....aquí la tienen, ¡¿quieren mi sangre?!, bébanla, pero no se engañen que solo unos pocos de ustedes podrán vivir para lograrlo pero ninguno vivirá lo suficiente para detenerme!

De pronto una voz de mujer es escuchó a lo lejos, las siluetas abrieron paso y la dueña de la voz se puso al frente.

¡Regresa, no podrás cruzar esta puerta, tan solo vuelve y olvídate de cruzar que bien sabes que no podrás!

Sintió un delgada hoja de metal atravesando su pecho dejando un vacío en su carne, conocía esa voz, sabía de quien era y su mano izquierda buscó rápidamente la cicatriz en su pecho que parecía estaba a punto de volverse a abrir, esa misma voz le había abierto el pecho una vez. A pesar de todas sus batallas, de todas sus cicatrices y la rudeza de su ser, sintió miedo pero presionando su cicatriz con la mano izquierda buscó coraje y empezó a caminar con dirección a la puerta.

"Lo siento pero esta vez no seré yo quien termine con el pecho abierto"

Al final del día, al pie de la puerta, el suelo estaba teñido de rojo, los cuerpos apilados uno sobre otro solo servían para ilustrar lo cruenta de la batalla, se escuchaban algunos gemidos de dolor pero él finalmente estaba a punto de cruzar la puerta. Ella estaba al otro lado, esperando para darle el golpe final, solo uno bastaría para acabarlo. Él era consciente de que no tendría la fuerza suficiente para soportarlo, tampoco podría esquivarlo, estaba agotado, solo quería cruzar  y ser libre, no importaba como pero necesitaba cruzar, era algo que se había prometido así mismo.
En pocos instantes ya estaban cerca el uno del otro y ella tomó impulso, llevaba su mano izquierda con los dedos estirados por completo y apretados como simulando una cuchilla, aceleró de manera increíble y él supo en ese instante que hacer. Desenvaino a la velocidad del pensamiento y el choque solo ocasionó un sonido seco.

En el último segundo supo que hacer, soltó su espada y abrió los brazos la miro a los ojos y sonrió.

Ella tenía la mano izquierda dentro de su pecho, exactamente donde estaba la cicatriz que antes ya le había dejado como recuerdo, sus dedos habían destrozado piel, músculos y huesos llegando hasta el corazón que aún latía débilmente. Él la abrazó y le murmuró algo al oído, ella abrió los ojos como espantada y gruesas lágrimas empezaron a caer, sacó su mano y él se desplomó en el acto.
-¿Por qué?, ya habías visto mi movimiento antes, ¿por qué no lo esquivaste?, tenías la ventaja...¿por qué?
-Este reino que una vez fue nuestro, ya no es mío, no puedo seguir aquí, desde el día en que me dejaste esta cicatriz lo entendí, necesito dejarlo atrás, necesito cruzar la puerta norte- empezó a toser y la sangre en su boca empezó a ahogarlo- ayúdame a cruzar...

Ella lo ayudó a incorporarse y lo ayudó a cruzar.

-Se que no puedes venir conmigo, tienes tus propios demonios con los que lidiar pero cuando estés lista, yo estaré esperando.

Se llevó la mano al pecho y la empapó en su propia sangre, la miró y dio un par de pasos hacia ella, abrió sus ropas y desnudó los pechos que tantas veces habían sido suyos, sonrió y le dejó la impresión de la silueta de su mano ensangrentada.

Ella dejó de llorar y entendió.

Él caminó libre, no se sabe por cuanto tiempo hasta que cayó en un campo lleno de manzanillas, por fin era libre, no se sabe si murió, no se sabe si ella llegó pero por fin era libre.

"Si así debe de ser...que así sea...amén"

Cerró los ojos y se sintió en paz.

jueves, 23 de septiembre de 2010

¿Por qué?

En estos días alguien me preguntó la razón por la cual escribo. La verdad no pude contestarle en ese momento, al menos no de manera satisfactoria, creo que no me lo había preguntado yo mismo, es por eso que la pregunta se quedó en mi cabeza y traté de explorarla un poco más y definitivamente me he encontrado no con una sino con varias respuestas, aún así creo que no podría responder, al menos no de manera satisfactoria.
Tal vez necesito solo desahogarme.
Tal vez necesito dejar atrás cierto peso.
Tal vez necesito caminar por otro rumbo.
Tal vez necesito un exorcismo.


Es que en serio, tú te ríes pero si te das cuenta no es tan jalado de los pelos.


A ver, por ejemplo, todos los días dependiendo de por donde te toque rondar, te encuentras con una serie de situaciones bastante duras que te llevan a pensar "podría ser yo".


Su nombre es Cristina, tiene 10 años, hace 3 meses sufrió un accidente de tránsito y como consecuencia estuvo en coma por 2 meses. Si has visto las noticias, de cualquier día de la semana ya habrás visto como es que quedan las personas luego de un accidente de tránsito, las opciones son pocas:
-Muertos
-Vivos con secuelas
-Ilesos


A ver te pregunto, ¿cuál de esas es la más frecuente?.


Volviendo a Cristina.
Luego del coma de dos meses, por fin despertó, aún necesitaba la máquina para que respire por ella, no podía comer así que todo se hacía vía endovenosa y mediante sondas.No hablaba, solo movía los ojos, paralizada en sus cuatro extremidades el pronóstico que le dieron al padre fue realmente sombrío, real pero sombrío..."Sr. su hija no va a ser capaz de volver a ser normal"...
Luego de varias semanas de terapia, de rehabilitación, de trabajo arduo y muchos gastos...al menos ha recuperado el movimiento de sus cuatro extremidades, aún no come por si sola así que hay que ver que tipo de sonda es la más adecuada para que pueda alimentarse porque NINGUNA sonda debería estar colocada por más de 4 semanas 6 a lo mucho y siendo una sonda especial.
Los padres abrigan la esperanza de que con más terapia pueda al menos comer por si sola y no necesitar de cierta operación para alimentarla directamente al estómago a través de una incisión en el abdomen, lamentablemente esto sí es factible, entonces ¿por qué lamentablemente me preguntas?, porque ese proceso va a ser largo y mientras tanto ella no recibe lo que necesita y se desnutre y el padre no quiere que le hagan el procedimiento, tiene esperanzas de que podrá comer sola y al menos tener algo de "normalidad" en su vida y el procedimiento es sencillo pero las esperanzas lo posponen y comer por si sola es algo que va a tomar tiempo y como verás es todo un círculo vicioso en el que lamentablemente no se tiene el poder de decisión y pasar por encima de la disposición del padre. 
Explicaciones, opiniones, interconsultas van y vienen pero los padres no quieren, aún tienen la esperanza..."es que doctor, a nosotros nos dijeron que ella nunca iba a mover sus piernitas o bracitos...y mírela ahora, está moviendo, come al menos una tacita de mazamorra y se han sorprendido en el hospital"...La verdad los entiendo, a veces una esperanza tan fuerte nos impide de ver las cosas con claridad, tal vez no sea esperanza sino negación pero algunas veces en esta vida, creer en algo que nadie cree o que se supone es imposible, es la única manera de lograr algo.


En realidad a veces es triste.




Mmmm, hace unos días me contó que le llegó una niña a la emergencia, estaba ya mal, lamentablemente el diagnóstico era tajante: Muerte Cerebral.  


Claudia es una niña de 12 años, hace dos días estaba tomando lonche con la familia cuando empezó a quejarse de dolor de cabeza, la verdad que no le dieron mucha importancia pero le dieron una pastilla para el dolor. Se sentó a ver televisión con un poco menos de dolor pero con una sensación de pesadez, la cabeza la sentía de plomo pero pensó era solo el sueño, entrecerraba los ojos durante los comerciales y entonces empezó a llorar, el dolor había vuelto y era mil veces peor, empezó a vomitar, no podía caminar bien y la familia entró en pánico. De un momento a otro cerró los ojos y no los volvió a abrir.


Llegaron al hospital y ese angelito ya estaba en otro plano.


¿Diagnóstico?, pues me atrevería a decir que se trató de una Hemorragia Sub Aracnoidea Espontánea, masiva, rápida y letal. 


Llegó al hospital y luego de un examen clínico adecuado, evaluación por especialistas y conjunción de criterios, llegaron a una sola conclusión, muerte cerebral.


La trasladaron a otro hospital porque no podían contar con el respirador que necesitaba. Fue entonces que él la recibió y luego los exámenes de rigor y consultar a los especialistas, no quedó nada más que confirmar el diagnóstico. Muerte Cerebral.


La familia lloraba desconsolada, la madre no entendía lo que estaba pasando..."pero doctor si ella estaba bien, hace dos días nomás que estuvo frente a la televisión y lloró del dolor, vomitó y cerró los ojos...¿por qué está pasando esto?". Entonces me contaste que tuviste que explicarles que lo más probable era que haya tenido un aneurisma y debido a ciertos factores este se haya roto originando el sangrado. Explicar que no había manera de saberlo con anticipación, que no habían hecho nada mal, que no sintieran culpa al no haberle puesto atención al dolor de cabeza. 
Entonces me seguías contando que sugeriste algo. La verdad yo no podría encontrar las palabras pero tú sí las encontraste. Explicaste que no iba a respirar por si sola, que no volvería a abrir los ojos, que su cerebro ya no podría encargarse de comandar su cuerpo entero y que la única razón por la que vivía era por la máquina que respiraba por ella. También encontraste las palabras para explicarle que su vida podría darle vida a otros, les planteaste la posibilidad de la donación, de que de alguna forma, alguien esa noche tendría la oportunidad de volver a nacer gracias a esta niña. Ahora todo dependía de la familia.
Media hora después, la madre te buscó y luego de pedir un sin número de explicaciones entendió y aceptó la sugerencia.


Esa noche alguien tendría un nuevo corazón, otros ojos podrían ver gracias a los suyos y la vida de alguien a punto de apagarse tendría una nueva oportunidad para seguir ardiendo.










Como verás camarada, las cosas a veces llegan a ser muy duras pero no te engañes, no todo es tristeza, a veces hay historias extraordinarias, historias que te llenan de alegría, no creas que todo es gris en este andar. A veces pienso que quien quiera que sea que camine a nuestro lado, tiene que lograr entender lo que nos sucede, lo que hacemos, a lo que nos comprometemos y darnos apoyo cuando sintamos que nada de lo que hacemos puede cambiar el curso de las cosas. Tiene que tener la fuerza para creer en nosotros cuando nosotros no lo hagamos y saber recibir nuestra frustración. Tal vez lo que pienso es demasiado, ¿tú crees que pido demasiado?...no lo se, he visto que es posible así que no creo que sea tan jalado de los pelos.


Ah! sobre la razón por la que escribo, pues creo que es una manera de lograr purgar este mal que a veces aqueja. A lo mejor y alguien más se siente un poco perdido y siempre es bueno saber que no somos los únicos que nos sentimos así, estar perdido solo es duro, de a dos...es menos atroz, así que bueno, creo que también hay que ser solidarios con aquellos que como nosotros sienten desánimo y cansancio.


Puede que no sean las mismas vivencias pero hay días y días y si hoy es uno de esos días...pues siempre recuerda que mañana el sol sale de nuevo y el reloj te da un nuevo comienzo.


No desesperes y ten fe, a veces cosas impensables pueden suceder, solo tienes que tener paciencia y estar listo para cuando sucedan...total, como dicen esas cosas pasan cuando suceden

lunes, 20 de septiembre de 2010

Aoki

En realidad la idea de escribir de manera libre creo que tuvo siempre algo que ver con Aoki, cuando hace ya un año me ofrecí a colaborar con traducciones de cierto manga la idea de poder ver algo publicado en la web en lo que hubiese colaborado y que fuese leído por cientos de personas me parecía muy interesante. ¿Suena un poco vanidoso?, tal vez sí, quizá en algo entre en juego esa palabrita pero siendo honestos me encantaba poder traducir para que alguien más pudiese disfrutar de algo que yo también disfrutaba, de una u otra forma era algo que unía a muchos, nos daba algo en común aún cuando nunca nos habíamos visto.
Y así argentinos, peruanos, chilenos, colombianos, mexicanos, paraguayos, uruguayos...etc. (Uds. entienden la idea) encontramos algo en común y si bien es cierto que a no todos les gustaba lo que hacíamos, todos siempre leían lo que publicábamos, tampoco hay que ser hipócritas eh.
Entonces hoy, un año después, me da un gusto enorme ver que el proyecto no ha muerto, que ha seguido viviendo y que siempre hay quienes están siguiendo la actividad de esa página. Yo, por mi parte, dejé de colaborar hace meses por cuestiones de tiempo, sí, hasta eso tuve que dejar de hacer...pero siempre me daba una vuelta a ver como seguían. He colaborado en esta ocasión para poder hacer algo especial en este día y a quien esté leyendo estas líneas nubladas...si te quieres unir, únete, en realidad ya sea editando, traduciendo o coordinando para ver de que manera puedes colaborar, vas a ser de mucho apoyo, porque siendo un trabajo libre, sin nada cambio que recibir, el hecho de que haya gente interesada y que muestre gratitud hacia esta labor, es sin lugar a dudas el aliciente que ha mantenido vivo el proyecto hasta el día de hoy.
Un año de labor...Felicitaciones y que sean muchos más Aoki!
www.aoki-nf.blogspot.com

domingo, 19 de septiembre de 2010

19

Hoy son diez años, este 2010 hubieras cumplido 78 años.
Hoy tú cumples 60 años.
Hoy son dos fechas en una.
Hoy se quiebra esa ley de "dos cosas no pueden existir en un mismo espacio al mismo tiempo"
Hoy hay lágrimas y hoy hay alegría.


Hoy recuerdo con nostalgia esa foto en la que me estabas dando un "beso brujo", ¿no sabes lo que es un beso brujo?, te cuento un poco entonces. Un beso brujo era su cariño, su manera de acariciarte y darte ternura, era algo simple que luego de un tiempo de no dármelo le pregunté "¿por qué ya no me das más besos brujos?" me miró y se sonrió-con esa pureza de un alma santa- solo para responderme "es que ya estás muy grande"...me resigné, lo entendí pero me di cuenta luego de muchos años que me arrepentí de cada una de las veces que hice mi rostro hacia atrás para evitar ese cariño tuyo. Ah! ¿cómo era eso del beso brujo?, bueno era algo simple como te decía, consistía en que ella se acercaba y parecía que te iba a dar un beso en la mejilla pero luego cambia el trayecto de sus labios y los dirigía a tu nariz y pasaba su labio inferior por la punta, dejándola toda fría...más de una vez renegué de ello, ya cuando tenía creo que algo de ocho u once años la idea no me hacía gracia pero antes de eso, era toda una diversión. Ya luego cuando tuve 18 fue cuando le hice esa pregunta y recibí la respuesta lógica sobre que ya era grande, sentí tristeza en ese momento, no puedo explicar porque pero me di cuenta que las cosas no serían las mismas.
Contigo disfruté de un amor tan tierno que no he podido llegar a compararlo con ninguno, no es un amor de madre, en todo caso creo que era el amor de ser hijo dos veces y por consiguiente era el doble de inmenso. Aún cuando parezca extraño yo recuerdo, así es, recuerdo muchas cosas de esas épocas en las que viví cerca a las playas, de esas épocas en las que el olor a mar me despertaba por las mañanas , de esas épocas en las que había una pequeña granja en la azotea y podía distraerme viendo desde perros en el patio hasta pavos en el techo. Yo recuerdo, sí, recuerdo las tardes soleadas y las noches cálidas, recuerdo que prendíamos los fluorescentes y no podíamos apagarlos porque ya no se prenderían de nuevo por la poca fuerza de la electricidad, así mismo también recuerdo verte en la cocina preparando el almuerzo para él, que llegaba de manejar esa inmensa bestia de metal en la que transportaba combustible. Recuerdo el olor de la tierra húmeda luego de la lluvia que al no cesar en el 83 nos obligó a subirnos al mueble de la sala mientras todos los demás tiraban balde para sacar el agua que corría por la casa.


Te extraño sabes, no sabes cuanto te he extrañado durante todos estos años.


La última vez que te vi fue cuando te llevamos al aeropuerto, esa última vez yo ya sabía que sería la última, lo sabía por tu cuerpo tan frágil y delgado. Antes de salir de casa hicimos un ritual sobre el que me enteré cuando ya estaba en el cuarto  sobre mi rodilla derecha con la cabeza agachada, no entendí lo que pasaba o no quise entenderlo..."mamita, queremos que nos des tu bendición"....MIERDA! pensé, no creía lo que estaba pasando, las lágrimas luchaban por salir pero cerré el puño con fuerza y apreté los dientes con furia...Esto no puede estar pasando, no, ¿por qué lo hace?, ¿por qué está diciendo esto?..." Entonces tu calma y tu tranquilidad se vieron sobrepasadas por la situación y con la voz quebrada preguntaste de la manera más inocente-porque a pesar de tu edad, creo que eras una de las pocas mujeres que aún conservaba cierta inocencia-...."¿por qué me piden eso,acaso me voy a morir?"....lo que pasó luego no importa, nos diste tu bendición y salimos de casa, ya no podías caminar por ti misma así que te ofrecí a cargarte hasta el auto. No se porque cada vez que me pedías algo por esas semanas lo hacías diciendo: por vida tuya.  Yo te dije, no me lo pidas así, sólo pídemelo y yo lo hago, no es necesario que me lo pidas así...pero igual lo hacías así que durante esas semanas constantemente escuchaba "por vida tuya ¿me podrías poner una almohada?, por vida tuya ¿me traes un vaso de agua cholito?" Nunca había sido necesario que me lo pidieras así,por eso cuando lo decías, mi cuerpo se llenaba de una ligera nostalgia y me volvía más diligente aún para cualquier cosa que necesitaras.


"...cholito, por vida tuya, cárgame hasta el carro", te levanté en brazos y me espanté por la facilidad con la que lo hice, ese maldito se había llevado tu fuertecita contextura, podía sentir en mis brazos cada debilitado hueso de tu cuerpo y entonces lo supe, supe que sería la última vez que te vería, esta era la última vez que estarías en mis brazos, ahora los papeles habían cambiado, ya no era yo quien iba en tus brazos sino tú en los míos y lo supe, supe que este era ese momento.


Sabía que con cada metro con el que nos acercábamos al aeropuerto era un metro más cerca al adiós, estabas motivada por pasar tu cumpleaños allá, por llegar a las bodas de oro y tener una celebración con todos nosotros. Llegamos y nuevamente te alcé en brazos para dejarte en la silla de ruedas, te miré mordiéndome la lengua para sentir otro dolor diferente al de mi pecho abriéndose. Me cogiste la mano y mirándome con esa sonrisa tan tuya me dijiste "gracias cholito, ya nos vemos allá, ¿no?"....me gané un Oscar con mi actuación ese día "claro abuelita, ya nos vemos allá". Nunca más te volví a ver. Todos fueron para tu cumpleaños, yo no quise, no soportaba la idea de verte tan consumida por ese maldito, casi no podías hablar por teléfono, estabas muy agitada y yo lloraba mientras hablaba contigo, lloré sin lágrimas, en silencio, hablaba contigo pero casi no contestabas, te deseaba muchos años más y a la vez sabía que este sería el último.


Y así llegó el 19, ya te habías debilitado tanto que eras como una vela a punto de apagarse, nosotros estábamos en casa cenando en silencio porque también era 19 y fue cuando el teléfono sonó....finalmente esa llama se apagó, te fuiste un 19 de setiembre hace 10 años y bien sabes que una parte de mi se fue contigo, no, no es cierto, no fue algo una parte de mi...fue una parte de todos....Ese 19 no lloré, no pude, no asimilé lo que sucedía, no me parecía real.


Pasaron varios años hasta que finalmente pude reunir el valor suficiente para volver a esa casa, no sabía que esperar. Bajamos del bus y tomamos la mototaxi al 58-9, llegamos y mis piernas empezaron a temblar, mi respiración se hizo más rápida y sentí el peso de tu ausencia. Subí al segundo piso, recorrí los cuartos en los que tantas veces había dormido durante mis vacaciones de verano, fui a la cocina y el olor era el mismo que el de hacía 6 o 7 años atrás. Apoyé mis manos en el lavadero y no te vi sentada pelando arvejas o lavando el arroz. Entonces lloré, lloré tu ausencia pero sobretodo lloré mi arrepentimiento por no haber estado allí, por no haber viajado, por haber sido un cobarde....así que todos me vieron llorar pero nadie entró a la cocina porque sabían que era necesario...después de todo yo había sido tu cholo prieto. Luego de un rato mi hermana entró y me dijo "ya hermanito"...entonces mi llanto cesó.


Hoy es 19 y aunque no lloro más tu ausencia, el dolor aún no cesa, a veces sueño contigo y me levantó con los ojos húmedos.....pero tú también sabes que hoy también es 19.




Hoy es 19 y tú cumples 60, hoy es 19 y estás a nuestro lado, hoy es 19 y quizás no te lo digo seguido pero te amo...en mi vida solo he amado a 3 hombres, tú, mi hermano y al enano.
Espero aceptes además de mi saludo mis disculpas, se que no he sido el mismo, se que no estoy siendo lo que necesito ser, se que no estoy respondiendo a mi deber....perdóname por favor. Gracias por tu apoyo, por tu incesante soporte y tu consejo incansable, gracias por no perder la fe en mi...eso no lo entiendo, porque muchos y alguna la perdió pero tú nunca...gracias viejo....


Tenemos tantos años de diferencia, tenemos tanto camino entre nosotros y siempre me has dicho que quieres que te vea como un amigo, lo siento, no puedo, discúlpame pero no es posible...porque con cada año que pasa me convenzo más y más de que eres un guía, aún cuando yo no sea un buen alumno...eres un maestro y espero alguna vez estar a la altura de tu persona...creo que si fuese la mitad de esforzado que eres...me consideraría un buen hombre...espérame por favor, sigue creyendo en mi y déjame mostrarle a esos ojos tuyos que no te equivocaste con este pendenciero.


No siempre has tomado las decisiones correctas, no siempre has estado en lo cierto, no siempre hiciste lo adecuado pero siempre nos diste tu trabajo, siempre te rompiste el lomo por nosotros, siempre quisiste darnos lo mejor de ti...a pesar que la escuela antigua profesa ser estrictos y castigadores y que en más de una ocasión nos alcanzó esa misma escuela....a pesar de eso...has sufrido nuestros sufrimientos, saboreado nuestras derrotas como tuyas y sentido nuestras lágrimas como propias....


Hoy te pido perdón, perdón por no ser lo que debo ser...no falta mucho viejo...espérame por favor....


Se que soy parco, que no digo las cosas, que me guardo mis pensamientos, que soy un termo, soy hermético...lo se....pero cuando he llorado me has abrazado, cuando he caído me has dicho "despierta!...levántate!"...y siempre arreando hacia adelante....empujando el coche al lado de esa mujer que tiene algo de lo que tenía la abuelita de santa....por eso creo que uds dos son a lo que debo de apuntar como proyecto de familia, recordar lo positivo de tus acciones y aprender también de tus errores....a uds dos me debo, porque hoy a pesar que es 19 y es tu cumpleaños....también es el día de la vieja ¿o te vas a atrever a quitarle su mérito?....ja!...como diría Calle 13 "Atrévete"....a ver si sales ileso.


Feliz cumpleaños papá!....Gracias Dios por darme un héroe como padre!...Gracias Dios por darme una heroína como madre!....


Hoy es 19 y son dos días en uno solo.
Hoy es 19 y mi dolor y mi alegría conviven en una extraña simbiosis que me lleva a la conclusión de que es tan frágil nuestra existencia que necesito volver a caminar ligero, con la cabeza arriba y los ojos de luz, necesito dejar mi muerto atrás y correr hacia mi destino...no importando quien me espere allí...solo sabiendo que sigo el ejemplo de quienes han marcado mi vida y me han dado su apoyo....sabiendo que mi corazón está en el lugar correcto y que mientras haga lo que esté a mi alcance por ser feliz...quienes me rodean también lo serán...ánimo...hoy es 19 y te pido a ti que me miras desde tan alto que me des fuerza para cerrar mi puño y apretar los dientes para recibir cualquier golpe y seguir de pie, te invoco a ti que me amaste por ser dos veces tu hijo...ya que soy el hijo de tu hija....te invoco e invoco tu fuerza...tu calma y tu paz....dame esa sonrisa...te suplico me oigas y me ilumines...devuélveme mi corazón y dame tu aliento santo para alzar vuelo.


"Hay que dejar que la vida nos sorprenda"...eso me dijiste una vez, así que sorpréndeme,¡vamos! ¿a qué le tienes miedo?..¿a los años?...¿al riesgo?....no me hagas reir...no tengas miedo...¿o acaso dudas de mi?...no me eches a mi la culpa de tus fantasmas, de tus enojos...o mejor aún, "échame a mi la culpa" porque así te ahorras enfrentar tu verdad pero ¿sabes qué?....hoy es 19...hoy ciertas leyes se quiebran y cosas inesperadas pueden suceder....así que no se cuando puedan alcanzarte estas líneas pero aquí y ahora...te digo...estoy al pie del cañón dispuesto a dar batalla.


Sí, hoy es 19!

sábado, 11 de septiembre de 2010

Fe

Creo que te lo conté en mis líneas pasadas, aún cuando no lo parezca yo soy una persona de mucha fe, de repente a la vista de un ortodoxo esto no tendría sentido porque no voy a misa todos los domingos, es más, casi no voy a misa. No se si recuerdes que alguna vez oramos juntos, yo sí lo recuerdo, me dijiste entre lágrimas amargas y tristes por el trance tan duro que nos tocó vivir, (digo "nos" porque era a ti, a tu familia y a mi también) que no sabías como hacerlo. Recuerdo que te dije "yo lo hago por los dos...¿quieres que te enseñe?", me miraste con los ojos llenos de dolor y asentiste con tu cabeza y allí sentados al borde de la cama empecé el "conjuro"...

"Señor, somos nosotros, escúchanos, no desoigas nuestro dolor, Tú sabes el dolor que estamos pasando, sabes que nuestra.....está frágil, por favor devuélvela a nosotros, recibe el dolor de tu hija..... que está sufriendo por esta prueba que nos has puesto, ayúdanos a tener fe y fortaleza en estos momentos tan amargos, ....cree en ti y a pesar que no conversamos seguido contigo, aquí y ahora oramos para suplicar tu auxilio..."

Eso es algo de lo que recuerdo, tal vez me haya equivocado en algunas palabras pero ese no es el punto, recuerdo que tus lágrimas bajaban sin cesar por tu rostro, se unían en tu barbilla y caían sobre nuestras manos entrelazadas, creo que nunca había compartido un momento tan íntimo con nadie, era nuestra fe, nuestro corazón y éramos realmente uno con Él, no dijiste palabra alguna, no sabías como, me explicaste que no tenías la costumbre pero lo que hice yo no fue por mi, creo que tampoco fue por ti, fue por...... y la verdad creo que te sirvió de alivio, nos sirvió de mucho en realidad.

Ah...¿por qué hacía toda esta suerte de introducción?...pues verás, en esta semana en la que además de la ausencia que tengo que tener presente así no quiera, hubieron varias cosas que necesitaban ser resueltas y una solución positiva se perfilaba como muy improbable, es más de ellas, una al menos ya la consideraba perdida. Durante toda la semana oré, con todo mi ser, con toda mi tristeza y mi angustia, fui a lo de las velitas que alguna vez te conté y que en otro momento explico, hice mi propio ritual, es decir, abrí una puerta que hacía meses había estado cerrada. Me sentí muy ingrato sabes, es que la rutina de lo cotidiano y el ajetreo de lo diario habían logrado distancia mi propia comunicación con Él, me sentía como el hijo que solo habla con el padre cuando le tiene que pedir algo, en realidad así era, así me estaba comportando, sentí culpa y vergüenza. Así y todo me aventuré a pronunciar su nombre, a llamarlo con todas mis fuerzas y te soy sincero, sentí que hablaba solo, tal vez había perdido la capacidad de sentir su respuesta, de sentir esa sensación de recogimiento, esa suerte de alivio y calor que se generaba en mi propio ser a consecuencia de sentirme escuchado. Así y todo hoy me han dado dos respuestas, han sucedido dos cosas, ambas positivas y de esas dos una era la que consideraba ya perdida e imposible. Supongo que puedo considerarme bendecido, no quiero parecer un patán pedante pero no puedo negar que algo especial ha tenido que suceder para estas dos cosas se den, ahora me pregunto: ¿por qué yo?. No lo se, en realidad no lo se, no me mal interpretes, no me considero un hombre sin nobleza alguna o con un corazón oscuro, es más creo que puedo recordar sin mucho esfuerzo algunas ocasiones en las que hice algo de corazón y por un instante de mi vida, me sentí un hombre bueno.

Te voy a contar dos.

Hace ya muchos años atrás, en realidad creo que 15 para ser exactos, caminaba yo por la avenida que lleva el nombre de un hospital muy grande y muy celeste, ese que queda en Jesús María, iba tranquilo, era un día de verano, el sol estaba creo en su hora más furiosa y la gente estaba caminando sudorosa e intranquila, sobretodo aquellos que estaban obligados a llevar terno (por cierto los compadezco, no por el terno en si que  realmente me desagrada llevar encima pero por el terno y el verano espantoso que también tenían que llevar a cuestas). Así que caminando estaba por esa amplia y ruidosa avenida cuando veo una figura pequeña en la acera, estaba de cuclillas con la cabeza entre las rodillas y había un charco de cremosos colores delante de ella, parecía una paleta de pintura fresca, es más de varias pinturas que se fusionaban para formar una imagen amorfa y aleatoria. Pasé de largo y no pensé en nada más pero 3 pasos más adelante en mi cabeza tuve una imagen o mejor dicho una secuencia de imágenes que me explicaron sin yo quererlo lo que había sucedido y entonces al tercer paso me di cuenta que a pesar de la inmensa bulla y estruendo de ese lindo transporte público que nuestra ciudad tiene, había escuchado sin oír unos sollozos, bajitos, entrecortados por respiraciones agitadas y temblores. Retrocedí los tres pasos y me agaché, yo no soy alto eh pero la figura que te describí era la de un niño, no tendría más de 8 años. Delgado y pequeño su posición casi lo hacía confundirse con una mochila, sin dudarlo y con la voz más suave que pude encontrar en mi, le pregunté:
"¿qué te pasa?"....sin dejar de sollozar levantó su cabeza y me miró con ojos grandes, inocentes y a la vez tan vividos por la necesidad para solo contestarme con su llanto incesante. Me arrodillé sobre la derecha y le cogí la cabeza..."¿qué ha pasado?...cuéntame"...entre sollozos me describió la imagen que como una revelación me asaltó a los tres pasos de haberlo dejado atrás...."estaba jugando con mi amigo y por correr (llanto)...se me cayó mi (llanto intenso) caja", entonces lo vi todo, había un pequeño jardín delante de él, paralelo a la acera y allí se encontraba una de esas cajitas hechas de tecnopor (no se si está bien escrito así que solo lee y calla) con tapa de vidrio, sí, de esas que se usan para guardar cosas heladas, esas pues para guardar helados, "chups" y que se yo. Entonces se hizo todo más claro y la imagen amorfa de cremosos colores no eran más que los cremosos helados con palito que él había recibido para vender durante el día.
"Uy...y ahora...¿qué vas a hacer?" le pregunté creo de manera estúpida pero su respuesta me ha dejado un triste instante que me dura toda la vida..."no se...mi mamá me va a pegar..."  ¿Tú recuerdas cuando alguna vez de niño, de chibolo, algo te pasó y lo primero que pensaste fue "mi mamá me va a pegar"?, bueno imagina eso pero ahora añádele que la razón va a ser porque el poco dinero que podías llevar a tu casa luego del gasto para hacer esos helados, se había derretido, ese día una paliza memorable le esperaba a ese pequeño que solo debería esperar llegar a su casa para leer, jugar o estudiar...eso creo que nunca te ha pasado pero si me equivoco entonces con más razón entiendes que no podía solo acariciar su cabeza esperando consolarlo.
Así que conté el número de palitos de madera que yacían tirados en ese pequeño charco, parecían pequeñas embarcaciones varadas en un mar de colores apetitosos, habían algo de 20 embarcaciones..."¿a cuánto vendes cada helado?".....sus sollozos no cesaban y así con lagrimas y mocos me contestó algo extrañado "a treinta céntimos"....Saqué mi cuenta y eran algo de seis soles, me estremecí un poco porque me di cuenta que por seis soles este pequeño sin suerte iba a recibir una tunda con mano y palo..."seis soles, por seis soles le van a pegar, por seis soles lo van a golpear y dejar una cicatriz para toda la vida, que a lo mejor ni es la primera"...saqué dos monedas de cinco soles y las puse entre mis dedos, le levanté la cara y lo miré...no se que me pasó, me provocó abrazarlo y llorar con él, quería levantarlo en mis brazos y hacerlo sentir seguro...no lo hice por pensar que tal vez alguien podría llevarse la más errónea impresión porque hasta este momento la gente que pasaba me miraba con ojos extraños pero ninguno se detuvo a averiguar que pasaba...así que cogí su rostro entre mis dedos y me devolvió la mirada con una desesperación tan honda que sin darme cuenta solté una lágrima, así que sin quebrar mi voz le dije..."bueno, tienes que tener más cuidado hijo, a ver son seis soles en total, te voy a dar diez, así que quiero que te vayas temprano a tu casa y juegues un poco, dale el dinero a tu mamá y no le cuentes nada", pegué mi frente a la suya y luego lo cogí de las manos para levantarlo, le di una par de palmadas en los hombros y puse las monedas en sus manos, no las quería coger, creo que estaba asustado aún o quizás él también creyó que tenía otras intenciones...."toma, ve a casa"...me volvió a mirar y sus lágrimas empezaron a brotar nuevamente..."gracias señor..." me dio un abrazo a la altura de mi ombligo y por solo ese segundo sentí algo extraordinario, algo mágico...algo que hasta el día de hoy no he podido explicar y que es uno de mis mayores tesoros...esa sensación era paz total...

Le acaricié la cabeza, se secó las lágrimas y se limpió los mocos para luego recoger su cajita de tecnopor y ponérsela en el hombro...."ve y no llores más"...le di mi sonrisa más honesta y me devolvió otra llena de pureza absoluta y me arrancó otra lágrima que oculté en un estornudo.


La segunda....

Por alguna razón esa avenida ha sido escenario de estas dos ocasiones que te estoy contando, la verdad no se porque, aunque en realidad durante varios años pasé mucho tiempo cerca de ese hospital, así que creo que más razón era algo ligado a la probabilidad....

Hace 13 años iba por la miiiiiiiisma avenida y había un pequeño huarique donde vendían el que creía yo, era el mejor pan con chicharrón de Lima, en serio, me gustaba más que ese que tiene nombre de Farol y otros como los que estaban en Petit Thouars, era genial, así que por lo general siempre me empujaba dos. Es que tú me conoces y sabes que comer es algo que me encanta, es más, también sabes que no me gusta compartir mi comida, ni siquiera con mis hermanos,sí, tienes razón...tengo ciertos issues que resolver con respecto a ese tema...Así que compré mi delicioso sanguche, pedí que me lo partiesen en dos, tenía exacto el dinero para ese día pero había ajustado mi presupuesto para darme ese gustito. Me lo dieron tal como lo pedí, el chicharrón calientito, algo del jugo de la cocción del pavo y algo de cebolla...ah! y mi salsa golf...lo partieron en dos y salí comiendo una de las mitades....pensé que si me faltaba iba a caminar solo una cuadra y regresaba a comprarme otro...es que solo me tomaría una cuadra devorarme todo ese sangüich...créelo, estaba por la segunda mordida de la primera mitad y vi a una pequeña parada en un esquinita, tenía un vasito de plástico y pensé que quería una monedita pero cuando me acercaba hacia ella, la vi correr a un chifa y enseñar su vasito, el chino la miró con desdén y solo fumaba su pucho...ella igual movía su vasito de un lado a otro y me di cuenta que lo que en realidad quería era AGUA!...Finalmente el chino cogió el vaso y se lo regresó lleno de agua, la niña se lo tomó de un solo golpe y volvió a agitar su vaso, ya mucho más fastidiado el chino igual cogió el vaso y se lo devolvió, la pequeña le sonrió y salió caminando por ahí, la seguí con la mirada y es más...me intrigó tanto la escena que nunca llegué a dar la segunda mordida a mi pan con chicharrón y di unos 10 pasos en su misma dirección para no perderla de vista, esta vez el vasito era para un niño, menor que ella y que la esperaba sentado en el escalón de un edificio, ambos con las ropas desgastadas y las manos sucias se sonreían el uno al otro mientras compartían ese miserable vaso con agua. Sentí naúseas, no se que me pasó, solo pude caminar hacia ellos y me quedaron mirando, aunque ahora que lo pienso tal vez miraban el pan que tenía en mis manos, sin vacilar me senté a su lado y les extendí mi mano con la primera mitad de mi queridísimo pan con chicharrón que nunca terminé y acto seguido les di la otra mitad...empezaron a comer con avidez, con hambre, con necesidad y desesperación...mordidas pequeñas pero veloces, casi sin respirar...me puse de pie y camine la cuadra de regreso y sí, tal como lo había pensado, no me iba a alcanzar solo un pan así que regresé por otro, lo pedí sin cebolla, sin salsa golf pero con el mismo jugo de la cocción de pavo..."un jugo de naranja por favor"...me dieron lo que pedí y salí a buscar a los dos enanos...ya no estaban en ese escalón, se habían ido...me dio rabia, me dio mucha rabia el no haberles dicho que me esperen, así que solo caminé como buscándolos y entonces los vi sentado uno a cada lado de una señora, con una falda también roída y sucia, ellos le ofrecían que mordiese el pan pero ella les decía que no, que coman ellos....Así que me acerqué sin titubear y les ofrecí lo que tenía en mi bolsita, al inicio la señora me miraba extrañada y creo que temerosa de mis intenciones....así que abrí la bolsa, saqué las mitades, las repartí y le dejé el vaso de jugo de naranja, busqué dinero en mi bolsillo y solo me quedaban algunas monedas de cinco soles que me tenían que alcanzar para mis pasajes y mi regreso a casa....les di todo, la señora me miró y sin decir nada me dio un beso en los dedos...yo quise sacar mi mano por instinto...no me sentía y nunca me he sentido digno de tremendo acto de agradecimiento y ella me sujetó la mano con fuerza y me dio el beso en los dedos...me agaché y acaricié las cabezas de los dos pequeños, me puse de pie y caminé durante muchas cuadras sintiéndome un metro más alto y varios kilos más ligero....Sonreía y no dejaba de hacerlo, mi corazón latía ligero y mi hambre estaba saciada...entonces recordé al niño de los helados y apreté el puño de emoción.....la verdad aún había esperanza para este caótico mundo.

Dicen que la fe es virtud, que la fe se practica, que la fe es creer...la fe...la fe ...y la fe...También dicen que todo lo que uno hace vuelve a uno mismo, que el mundo de vueltas, que el karma, que el ying y el yang, que la buena vibra, las energías positivas...La fe para mi no es solo creer en lo que no ves o en lo que no es tangible...la fe es algo que aún intento definir, ¿quién soy yo para definir la fe?...nadie pues pero eso no quiere decir que no pueda intentar descubrir mi verdad, estoy en este viaje aún...pero sí te puedo asegurar algo, soy una persona de fe, creo firmemente que tengo mi corazón en el lugar correcto y que mientras sienta que hago lo correcto al obedecer a mi corazón, aquello que parece tan inalcanzable se acerca a la punta de mis dedos y puedo casi despertarme con la sensación de estar un poco más cerca de ello.

No me considero un hombre bueno, menos por estos días en los que mis ideas están llenas de un sabor tan triste como amargo, es más, creo que mucho de aquello bueno que fluía en mi era solo una consecuencia de aquello de despertabas en mi vida. He perdido la emoción al abrir los ojos y ver el cielo nublado esperando abrazarte para sentir esa tibieza tan dulce que tu cercanía provoca, ese fue el milagro que he dejado escapar de mis manos.

Así que este trance, este andar solo es un caminar de fe, de creer, de hacer y de anhelar y si ese milagro es concedido entonces pondré toda la fuerza que habita en mi ser para volverme el guardían de ese tesoro, no por nada mi nombre es "El que protege contra el mal".

jueves, 9 de septiembre de 2010

Julieta

El domingo 9 de noviembre del 2008 fue el día en el cual me enteré que Julieta vendría a visitarnos de manera indefinida, por razones obvias fue toda una sorpresa, mi emoción no la podía contener pero increíblemente la contuve, solo me quedé sentado tranquilo, en realidad quería comunicar la visita a diestra y siniestra y sin embargo opté por mantener la reserva del caso.
Recuerdo la sorpresa, la emoción, la sensación de que habría que preparar todo para poder recibirla en casa, aún no estaba bien definido eso pero sin embargo ya los días corrían y así corriendo se irían hasta el momento de la bienvenida. No en vano ya había trazado un plan mental, donde se quedaría a dormir, que sería lo mejor para acondicionarle un ambiente adecuado, no sabía realmente que esperar, tal vez esa era la parte más delicada. El poco tiempo sumado a la sorpresa amenzaban con ocasionar contratiempos o ciertas desavenencias, aún con todo eso creo que desde que lo supe me di con la sorpresa que lo sentía de la manera más natural posible. Habría que planificar actividades, algunos ajustes de horarios, cambiar ciertas costumbres, no en vano tener un huésped es una responsabilidad, así que siendo Julieta tan especial la responsabilidad sería mayor. 
Creo que no te conté que incluso le escribí una carta, lo hice al día siguiente de que nos confirmó su llegada, eso fue un 10 de noviembre y la carta la escribí el 11, es más aún la tengo en mis manos, creo que te escribiré solo algunos párrafos de esa carta escrita a mano con mi letra horrorosa..."Julieta, han pasado 15 años desde la primera vez que te vi, en ese momento eras muy pequeña y no hay forma que me recuerdes, tal vez te parezca raro que te lea esta carta en estos momentos pero creo que es lo más acertado. Tengo que confesar que la noticia de tu visita nos tomó por sorpresa, hubo todo un alboroto, no sabes la que se armó, eso creo que será motivo de otra carta que tendré que darte a escondidas...jajajajaja....hoy que ya las cosas son muy distintas a como lo fueran hace 15 años espero entiendas que desde el momento en el que avisaste que vendrías me convertí en alguien diferente, todo cambió, por un instante el universo se detuvo, por un instante mi corazón paró de latir solo para que al instante siguiente latiese con una fuerza brutal, arrolladora pero en calma absoluta, ¿te parece ilógico?, es posible que así suene pero al enterarme que venías, la sorpresa solo fue tan grande como la alegría que causó la noticia. No te equivoques, tanta sorpresa y alegría no hicieron las cosas más fáciles, al contrario, mucho ha cambiado para poder estar por fin reunidos, mucho tuvo que hacerse para poder lograr consolidar un presente y un futuro. En varias ocasiones pensamos que no lo lograríamos, yo fui débil en algún momento pero cuando me sentía flaquear o desfallecer solo tenía que recordar esa primera vez en que pude verte y lo que ocasionaste en mi. En algunos otros momentos ella tuvo que darme un par de lapos con esa ternura que ya tú bien debes de conocer ahora, no te equivoques, cuando uno de nosotros se sentía cansado siempre estuvo el otro para poner el hombro, la mano, el pecho, los pies y todo lo que hiciese falta para seguir caminando hacia adelante, así que no te burles ni reniegues de ella, porque ha sido la gran artífice de varias de las buenas cosas que nos ha sucedido, se que es complicada pero también trata de entenderla, yo aún no la entiendo..jejejeje...(no le digas nada) pero se que mi vida no estaría completa sin ella. No se que expectativas tienes para los próximos años, no se que cosas serán de tu interés, tampoco se si nuestra relación será ideal....lo que sí se, es que no importando lo que suceda, siempre estaremos dispuestos a darte nuestro apoyo (tampoco abuses) y tendrás nuestro cariño entero sin vacilaciones, lo que sí se es que no importando a donde vayas siempre será esta tu casa, siempre habrá una luz prendida para ti en el pasadizo para cuando quieras entrar y nunca estarás fuera de nuestro corazón. Has sido para nosotros y para la familia un orgullo, tienes carácter, tienes temple y paciencia, se que eres engreída y algo renegona pero ¿qué se le va a hacer?, algo tenías que tener ¿no?. Yo solo puedo darte un consejo, algo que los años que nos separan me han ayudado a comprender....si encuentras algo que te emociona, que te quita el aliento, que nunca deja de ponerte nerviosa y sientes en tu corazón que es lo que necesitas...lucha por ello, pelea, da batalla, planta la cara y no retrocedas, así lo hice yo por ella y no me arrepiento de nada...te amo"

Esos fueron algunos de los párrafos de esa laaaaaarga carta, no se si algún día te la llegue a mostrar, con toda mi esperanza y con todo mi corazón espero que sí.


Cuando nos dijo adiós sin haber llegado me sentí morir, no pude contener mi llanto y mis ilusiones se hicieron pedazos, la rabia solo se comparaba al anhelo de su visita en su magnitud, no supe que hacer, ya mi plan mental eran solo ideas muertas, marchitas antes de siquiera florecer, algo de mi también me dijo adiós ese día y solo su visita podría traerlo de vuelta. Aún tengo esa foto y la llevo conmigo, la acaricio y lloro sin importarme donde esté...decenas de si hubiera me laceran el pecho, me quedo sin aire y tengo que buscar refugio en una almohada para hundir mi rostro y gritar mi llanto. Esa carta ahora solo espera a que el tiempo la vuelva amarilla y desgastada, no se si alguna vez podré dársela, yo con cada fibra de mi ser, con cada gota de sangre que fluye en mi, anhelo que ese día llegue. 


Siempre he sido una persona de fe, contrario a lo que parece por lo que no voy a misa, siempre estoy orando, no puedo negar que muchas cosas que he pedido me han sido concedidas, creo que los milagros no son que pueda revivir a los muertos o levitar o caminar sobre el agua...para mi un milagro es algo que aún siendo improbable, casi inalcanzable o imposible...llegue a estar en nuestros dedos, en nuestras manos, en nuestros corazones....se me concedió uno pero no supe entender la importancia y la responsabilidad que lo acompañaban....y como muchas cosas preciosas en esta vida, pues, se puede perder....lo perdí....no se si se me vuelva a conceder pero mientras lleve en mi esta fe, mientras habite en mi este sentimiento, solo me queda estar preparado y esperar a que ambas regresen.