El domingo 9 de noviembre del 2008 fue el día en el cual me enteré que Julieta vendría a visitarnos de manera indefinida, por razones obvias fue toda una sorpresa, mi emoción no la podía contener pero increíblemente la contuve, solo me quedé sentado tranquilo, en realidad quería comunicar la visita a diestra y siniestra y sin embargo opté por mantener la reserva del caso.
Recuerdo la sorpresa, la emoción, la sensación de que habría que preparar todo para poder recibirla en casa, aún no estaba bien definido eso pero sin embargo ya los días corrían y así corriendo se irían hasta el momento de la bienvenida. No en vano ya había trazado un plan mental, donde se quedaría a dormir, que sería lo mejor para acondicionarle un ambiente adecuado, no sabía realmente que esperar, tal vez esa era la parte más delicada. El poco tiempo sumado a la sorpresa amenzaban con ocasionar contratiempos o ciertas desavenencias, aún con todo eso creo que desde que lo supe me di con la sorpresa que lo sentía de la manera más natural posible. Habría que planificar actividades, algunos ajustes de horarios, cambiar ciertas costumbres, no en vano tener un huésped es una responsabilidad, así que siendo Julieta tan especial la responsabilidad sería mayor.
Creo que no te conté que incluso le escribí una carta, lo hice al día siguiente de que nos confirmó su llegada, eso fue un 10 de noviembre y la carta la escribí el 11, es más aún la tengo en mis manos, creo que te escribiré solo algunos párrafos de esa carta escrita a mano con mi letra horrorosa..."Julieta, han pasado 15 años desde la primera vez que te vi, en ese momento eras muy pequeña y no hay forma que me recuerdes, tal vez te parezca raro que te lea esta carta en estos momentos pero creo que es lo más acertado. Tengo que confesar que la noticia de tu visita nos tomó por sorpresa, hubo todo un alboroto, no sabes la que se armó, eso creo que será motivo de otra carta que tendré que darte a escondidas...jajajajaja....hoy que ya las cosas son muy distintas a como lo fueran hace 15 años espero entiendas que desde el momento en el que avisaste que vendrías me convertí en alguien diferente, todo cambió, por un instante el universo se detuvo, por un instante mi corazón paró de latir solo para que al instante siguiente latiese con una fuerza brutal, arrolladora pero en calma absoluta, ¿te parece ilógico?, es posible que así suene pero al enterarme que venías, la sorpresa solo fue tan grande como la alegría que causó la noticia. No te equivoques, tanta sorpresa y alegría no hicieron las cosas más fáciles, al contrario, mucho ha cambiado para poder estar por fin reunidos, mucho tuvo que hacerse para poder lograr consolidar un presente y un futuro. En varias ocasiones pensamos que no lo lograríamos, yo fui débil en algún momento pero cuando me sentía flaquear o desfallecer solo tenía que recordar esa primera vez en que pude verte y lo que ocasionaste en mi. En algunos otros momentos ella tuvo que darme un par de lapos con esa ternura que ya tú bien debes de conocer ahora, no te equivoques, cuando uno de nosotros se sentía cansado siempre estuvo el otro para poner el hombro, la mano, el pecho, los pies y todo lo que hiciese falta para seguir caminando hacia adelante, así que no te burles ni reniegues de ella, porque ha sido la gran artífice de varias de las buenas cosas que nos ha sucedido, se que es complicada pero también trata de entenderla, yo aún no la entiendo..jejejeje...(no le digas nada) pero se que mi vida no estaría completa sin ella. No se que expectativas tienes para los próximos años, no se que cosas serán de tu interés, tampoco se si nuestra relación será ideal....lo que sí se, es que no importando lo que suceda, siempre estaremos dispuestos a darte nuestro apoyo (tampoco abuses) y tendrás nuestro cariño entero sin vacilaciones, lo que sí se es que no importando a donde vayas siempre será esta tu casa, siempre habrá una luz prendida para ti en el pasadizo para cuando quieras entrar y nunca estarás fuera de nuestro corazón. Has sido para nosotros y para la familia un orgullo, tienes carácter, tienes temple y paciencia, se que eres engreída y algo renegona pero ¿qué se le va a hacer?, algo tenías que tener ¿no?. Yo solo puedo darte un consejo, algo que los años que nos separan me han ayudado a comprender....si encuentras algo que te emociona, que te quita el aliento, que nunca deja de ponerte nerviosa y sientes en tu corazón que es lo que necesitas...lucha por ello, pelea, da batalla, planta la cara y no retrocedas, así lo hice yo por ella y no me arrepiento de nada...te amo".
Esos fueron algunos de los párrafos de esa laaaaaarga carta, no se si algún día te la llegue a mostrar, con toda mi esperanza y con todo mi corazón espero que sí.
Cuando nos dijo adiós sin haber llegado me sentí morir, no pude contener mi llanto y mis ilusiones se hicieron pedazos, la rabia solo se comparaba al anhelo de su visita en su magnitud, no supe que hacer, ya mi plan mental eran solo ideas muertas, marchitas antes de siquiera florecer, algo de mi también me dijo adiós ese día y solo su visita podría traerlo de vuelta. Aún tengo esa foto y la llevo conmigo, la acaricio y lloro sin importarme donde esté...decenas de si hubiera me laceran el pecho, me quedo sin aire y tengo que buscar refugio en una almohada para hundir mi rostro y gritar mi llanto. Esa carta ahora solo espera a que el tiempo la vuelva amarilla y desgastada, no se si alguna vez podré dársela, yo con cada fibra de mi ser, con cada gota de sangre que fluye en mi, anhelo que ese día llegue.
Siempre he sido una persona de fe, contrario a lo que parece por lo que no voy a misa, siempre estoy orando, no puedo negar que muchas cosas que he pedido me han sido concedidas, creo que los milagros no son que pueda revivir a los muertos o levitar o caminar sobre el agua...para mi un milagro es algo que aún siendo improbable, casi inalcanzable o imposible...llegue a estar en nuestros dedos, en nuestras manos, en nuestros corazones....se me concedió uno pero no supe entender la importancia y la responsabilidad que lo acompañaban....y como muchas cosas preciosas en esta vida, pues, se puede perder....lo perdí....no se si se me vuelva a conceder pero mientras lleve en mi esta fe, mientras habite en mi este sentimiento, solo me queda estar preparado y esperar a que ambas regresen.
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